Si echas de menos el ambientazo ochentero, fuera de postureos y mal rollo, encamina tus pasos hacia Rockade en el madrileño barrio de La Latina. En un visto y
no visto, su puesta en escena te teletransporta a los añorados Ochenta, entre pinballs, videojuegos arcade, posters de películas míticas de antaño, como Cabaret o Ciudadano Kane, mientras escuchas a Elvis o a los Rolling Stones.
Sus dos plantas de paredes de ladrillo pintadas de negro, los farolillos de colores, las guirnaldas de luces, sus alfombras persas… crean la atmósfera perfecta para que des rienda suelta a tu espíritu juguetón frente a nada menos que Harry el Sucio, protagonista de una de sus máquinas recreativas.
Y entre tanto disfrute, picoteo del bueno con platillos tan gratificantes como el hummus con pan de pita, guacamole con totopos, tacos, hamburguesas 100% carne de vacuno, perritos calientes… maridados con vino o cualquiera de sus 30 cervezas de muy diversa procedencia como Alhambra Amontillado, Casimiro Trigo, Franziskaner Naturtrüb o Founders Centenial, además de lager, Ipas, tostadas o Budweiser. Sin perder de vista los cócteles o combinados preparados por Toño, uno de los dueños. Ojo al gin-tonic de pomelo. Alucinante !!
En definitiva, un bar de los buenos para quedar con amig@s y pasar un rato de los que nunca se olvidan. Eso sí ¡no te olvides llevar monedas! Una partidita, seguro que cae.
