No es una salsa más. La receta familiar y artesana de este maravilloso condimento tiene alma. Nos traslada a la barra del bar de barrio de toda la vida, a los domingos de aperitivo cuando sabes cuándo empiezas y nunca cuándo acabas…
A principios de la década de los 60, en el legendario Bar Anci de la madrileña calle Alcalá, entre comandas cantadas como tenía que ser, cañas bien tiradas y patatas de fritura perfecta, nacía una salsa brava única y diferente, con ‘sabor a rojo picante y bar castizo’, que años después tendría nombre y apellido: Salsa Brava Juana Madrid. Una receta de tradición familiar, que durante más de 50 años se ha vendido tras la barra de este emblemático local y pasó por tres generaciones, de abuelo a nieta, hasta ahora que podemos disfrutarla en nuestra propia casa.
Pero volvamos al principio. Cuando en 2018 cierra el Anci, Ana y su pareja, Juanma –también de familia hostelera– decidieron lanzarse a la aventura de fabricar y distribuir esta salsa de éxito que los clientes pedían para llevarse a casa. De esta forma, esa salsa brava tan deseada no desaparece, sino que se transforma para llegar a todos envasada en botellas de 220 ml. en tres versiones en un primer momento: Brava Original, Brava Extra Picante y Brava Suave.
Y el camino comenzó a hacerse cada vez más picantón y curioso con otros tres sabores más versátiles: Brava Trufa y Miel, dulce, aromática e ideal para carnes al horno, en barbacoas o dar un toque especial a las pizzas; Brava Mango y Curry, picante y exótica, con un mestizaje indio-madrileño que queda genial con mariscos, pollo o cerdo. Y la Brava Cilantro & Chile, con auténtico chile serrano, lo que significa picante intenso pero distinto al de la original. Magnífico para tacos, enchiladas, fajitas, nachos con queso… Las seis son sin gluten y sin lactosa.
Precio en su tienda online: 6,49€ cada botella de 220 ml (originales) y 6,90€ (otros sabores). También ofrecen packs de 4 unidades (combinadas o no) desde 20€.



