Esa ha sido la gran apuesta del Hotel Santo Domingo al transformarse en Inhala Hotel Garden, con su espectacular jardín colgante de 1.000 m2 como fundamental hilo conductor de esta metamorfosis.
Jardín que es único por sus características, récord Guinness al jardín vertical mayor del mundo en 2011, con más de 2.500 plantas y una impresionante cascada de 20 metros de altura. Todo un ecosistema creado por el arquitecto Félix González Vela, quien ideó un andamiaje (oculto por la vegetación) que posteriormente se recubrió con brezo natural para incrementar su naturalización. Proyecto que, según datos aportados por el propio establecimiento, no solo favorece la biodiversidad (ciertas aves como los gorriones ya lo han convertido en su hogar), sino que aminora la contaminación, dado que puede absorber hasta cuatro toneladas de CO2 al año, supone un aislamiento termo acústico, disminuye la temperatura entre 6/8 grados y origina una cantidad de oxígeno similar al consumido por 200 personas al día. Maravilloso vergel cuidado con primor por el paisajista Manuel Pasquín.
En línea con la filosofía Greenwall Strategy a fin de consolidarse como un modelo de turismo sostenible, la propuesta en su restaurante y sky bar Inhala Terraza refleja su firme compromiso por ofrecer productos de proximidad en la medida de lo factible. Experiencia gastronómica que iniciamos con una refrescante y divertida ensalada de pato con jamón y magret de pato, hojas tiernas, lasca de foie, huevo de codorniz, hoja de parmesano y vinagreta de mango; sin perder de vista sus originales bocaditos de crujiente panceta coreana con lechuga, cebolla encurtida y salsa marina picante o la fritura de tallarines de calamar fresco con alioli de yuzu.
Entre sus novedades, también destaca el cremoso arroz de bacalao con infusión de espinacas, su risotto de setas de temporada y carrillera de ternera con polvo de setas y crujiente de trigo sarraceno y, por supuesto, un riquísimo y sabroso canelón de ragú de ternera con salsa verde, salsa de quesos y puré de calabaza.
El atún rojo fresco thunnus thynnus (arte de pesca vivero mediterráneo España), con verduritas tiernas y escabeche marino picante o los chipirones a la plancha sobre cebolla confitada con alioli de ajo negro tienen que constar en su lista de imprescindibles, al igual que dentro del capítulo carnívoro el carré de cordero lechal a baja temperatura con puré de boniato, demi-glace de cordero y migas de verduritas tiernas; las costillas de cerdo a baja temperatura con parmentier de patatas y salsa barbacoa casera, y su irresistible hamburguesa de costillar a baja temperatura sobre pan de cristal, con salsa barbacoa, tomate, lechuga y cebollita confitada.
Para terminar, ‘chute’ digestivo coctelero saboreando el sutil Bahamas, elaborado con ron, puré de mango, zumo de piña y hojas de menta; o el Pure Garden, best-seller de Inhala, afrutado, floral y equilibrado, con ginebra, frambuesas, menta y miel de agave.





