Fascinante, extrovertida, dinámica. La isla de Gran Canaria esconde una vibrante esencia mediterránea ajena al discurrir de los tiempos. Todo un paisaje que nos anima a contemplar y vivir de cerca rincones y experiencias singulares, magnéticas, que atrapan nuestra curiosidad.
Con una gastronomía enraizada en la tradición y alejada de esa modernidad que invade cada vez más las cocinas, es capaz de sacarle el jugo culinario a productos como la sal, plátanos, sidra, café, ron, quesos… El paraíso no queda tan lejos y además con una hora menos da tiempo para todo.
Gran Canaria acoge varios de los más reseñables y antiguos complejos salineros del archipiélago canario. El complejo etnográfico de las Salinas de Tenefé se ubica en el municipio de Santa Lucía, en la llamada Punta de Tenefé (en el litoral de Pozo Izquierdo) y es uno de los mejores ejemplos de salinas de barro que se conservan en la isla.
Contemplar estas salinas, construidas a mediados del siglo XVIII para el suministro de los barcos que faenaban en la costa del caladero canario-sahariano, y su impresionante paleta de colores anaranjados, malvas, violetas, azules, rosas… de belleza enigmática es un auténtico espectáculo. Así como observar el trabajo de Manuel Navarro, alma mater de este negocio familiar, para evitar que se apelmacen los cristales de sal formando cuidadosamente con su rastrillo montañas de una blancura deslumbrante.
Con una superficie total de 20.000 metros cuadrados y una producción de 150 toneladas al año, elaboran dos tipos de sal: flor de sal (el ‘Ferrari’ de las sales marinas y la más rica en oligoelementos por lo que potencia el sabor de la comida) y sal de escamas, utilizada principalmente para las brasas, que han sido avaladas por buen número de premios. España, Francia y Portugal son sus principales clientes.
La industria del plátano ocupa un lugar importante en la economía isleña y esta finca situada muy cerca de Las Palmas, concretamente en la localidad de Arucas con una extensión de casi seis hectáreas y 7.500 plataneras, es un buen ejemplo.
Recorrer esta maravillosa hacienda ubicada sobre una privilegiada atalaya que regala unas vistas increíbles de la costa norte de Gran Canaria es impresionante. Su plantación emula realmente una selva repleta de estos
frutos tan dulces y especiales por los vientos alisios que les proporciona una cantidad de potasio mayor que la media.
Hoy por hoy, de las 400 variedades existentes a nivel mundial, con India como el primer país exportador, esta finca dispone de 25 diferentes como la Cavendish, Gran enana, Topocho, Criolla canaria, Manos que rezan… procedentes de todas las partes del mundo, desde Indonesia hasta Sudamérica. Con un cultivo anual de 200 toneladas, conviene destacar que cada palmera tiene entre 3/15 piñas y da fruto a los nueves meses (40 hojas). La planta sólo produce un racimo de plátanos y tiene varios ‘hijos’ de los que siempre se selecciona el mejor. El 70% de su producción se manda a España, un 5% a Suiza y el 25% restante se consume en Canarias.
También dispone del único Museo del Plátano isleño y de una tienda con el plátano como gran protagonista.
Bodegas Familia Rodríguez Pérez
Gran Canaria se ha convertido en un referente mundial de la sidra, para sorpresa de los asturianos. Y precisamente, en el hermoso municipio grancanario de Valleseco, en un entorno idílico, la familia Rodríguez Pérez cultivan 3.000 manzaneros de manera ecológica, en su mayoría manzanas reinetas gris y blanca, variedades francesas que se han adaptado a la perfección al clima subtropical de
Canarias, con las que elabora su gran ‘tesoro’, la sidra Niebla.
Mosaico líquido más que sugerente etiquetado como Niebla Natural Ecológica, Niebla Espumosa Brut, Niebla Marina Espumosa Brut que cuenta con la particularidad de haber estado tres meses sumergida a 18 metros en el océano, y la más reciente Niebla Natural Ecológica Espumosa Brut elaborada a partir de reineta roja y royal gala con una segunda fermentación en botella de 6 a 15 meses.
Marchamo ecológico que ha conseguido multitud de premios, incluso en la misma Asturias por una sidra de manzana roja del Canadá, y en el Sagardo Forum del País Vasco.
Al noroeste de la isla, en otro bonito pueblo como Agaete se encuentra este fincón de más de 200 años de antigüedad, situado a 400 metros sobre el nivel del mar, que alberga un paraíso de árboles frutales (esencialmente de naranjas Washington Navel, de las que se recogen en torno a 120.000 kg; además de mangos, guayabos, aguacates…), junto a viñas antiguas con las variedades propias del archipiélago como moscatel, malvasía, listán negro, tintilla, negramón y baboso negro, de las que se producen seis vinos y 40.000 botellas anuales en su Bodega
Los Berrazales. A la venta solo en la finca y en Casa Romántica, restaurante de su propiedad al otro lado del valle.
Además nos encontramos en el cafetal más importante situado al norte de Europa, centrado únicamente en el cultivo de la variedad arábica típica, que crece muy bien por debajo de los 1.000 metros y posee unas semillas más sabrosas y aromáticas que la variedad robusta. Plantas del café, en torno a 7.000 cafetos, con una producción anual por planta de 7kg de cerezas rojas, lo que se traduce en 1 kg de café, que también se vende en la propia finca. Café natural muy rico y aromático, con equilibrada acidez que, por supuesto, hay que tomar solo, sin leche y sin azúcar.
Pura gloria isleña con 140 años de vida, cuyo nombre es el referente prehispánico de la ciudad de Arucas donde se encuentra. Es
una de las bodegas de ron más grandes y antiguas de Europa, con dos plantaciones de caña de azúcar en proceso de certificación ecológica (recogen al año más de 600.000 kg de caña), y 4.308 barricas de roble americano de las que cerca de 300 están firmadas por personalidades del mundo de la cultura, el deporte y la política, tanto nacionales como internacionales.
Con una producción de 2,7 millones de botellas de ron, llevan la voz cantante como líderes en el mercado canario, con un 80% de su producción vendida en el archipiélago. Como colofón de la visita, cata espectacular con Óscar Lafuente de Blas, mejor bartender del mundo de ron 2024 y embajador global de Arehucas. Genial anfitrión para sumergirnos en este fascinante universo, en el que reina con mucho poderío Capitán Kidd, ron de producción limitada (no alcanza las 10.000 botellas) embotellado directamente de unas barricas en las que permanece desde 1983. “Dulce, muy complejo, con notas
de pastelería, esencialmente de vainilla, mantequilla y chocolate, junto con aromas de frutas de hueso maduras”.
Auténtica locura a la que se suma el Palo Cortado Sherry Cask Finish, procedente de cinco barricas de roble blanco americano, seleccionadas por la riqueza y equilibrio del propio destilado que contienen. Un ‘peso pesado’ magnífico con 18 años de añejamiento que incluyen 15 meses de afinamiento en barricas de palo cortado. Edición exclusiva, numerada y embotellada a mano. Para preservar su fuerza aromática no ha sido sometida a ningún tipo de filtrado y se ha embotellado a 45 grados a fin de favorecer una experiencia de sabor única. ¡Sublime!
Para sorpresas de muchos, Canarias es la comunidad española con los índices de consumo de queso más elevados, con una media que sobrepasa los 11 kg por habitante y año. De las 24.000 toneladas anuales, la mitad corresponde a quesos autóctonos. Y del conjunto de la producción local, el 80% lo constituyen quesos auténticamente artesanos, algunos difíciles de encontrar porque proceden del entorno rural y se destinan al autoabastecimiento, como su riquísimo Queso de Flor de Guía El Cortijo de Caideros, suave y graso, elaborado con leche cruda de oveja de raza canaria, cuya coagulación de la leche se ha realizado exclusivamente con cuajo vegetal de flor de cardo o el Aguas de Fontanales, elaborado con leche cruda de cabra, ambos descubiertos y degustados en la Casa del Queso en el pago de Montaña Alta, en la preciosa localidad de Guía.
Quesos singulares que además de ser elaborados de forma artesanal poseen un sabor único gracias al trabajo y tesón de queserías con ganado propio, regentadas por familias que han tomado relevo generacional tras una larga tradición quesera y de pastoreo trashumante como la familia Mendoza con José de la Cruz Mendoza y Ana María Vega, más conocida como María, a la cabeza. Sus quesos semicurados elaborados con leche cruda de oveja y cuajo normal, poseen un sabor único. El secreto está en esas 500 ovejas de Cortijo de Pavón que pastan libres y solo se las recoge para ordeñar y llevarlas a pastar a la montaña. Son de los pocos rebaños trashumantes que permanecen en Gran Canaria.
La Bodega de Guía también es un local muy interesante para hacer buen acopio de quesos de la DOP Queso de Flor de Guía, así como de otros productos tradicionales (vinos, dulces, mantecados, café…). Singular edificio construido a principios del siglo XX que se convirtió en un referente en la comarca norte de la isla como tienda de ultramarinos y hoy es un proyecto municipal, con gestión privada llevada a cabo por un maestro quesero como Aarón Bolaños, gerente de la empresa familiar Quesos Bolaños, con más de 80 años de experiencia en la elaboración y maduración del queso artesanal canario.
DÓNDE COMER
Auténtico veterano en Las Palmas, en el barrio de Las Coloradas, que empezó como una pequeña tienda de ultramarinos y ya ha cumplido 50 años con una cocina canaria sencilla y fundamentalmente marinera.
Pescado fresquísimo procedente de aguas canarias y un gofio escaldado –emblema culinario heredado de los guanches– irrevocable. Aquí la naturalidad se acomoda en la mesa junto a las navajas, el queso frito con mermelada de guayaba, el calamar a la plancha o la morena frita.
Precio medio: 30/35€
Precioso local con una de las mejores ofertas de carnes en Las Palmas de Gran Canaria, con excelentes cortes. Auténtico buey nacional certificado, charolesa, charra, rubia gallega, simmenthal Baviera, Jersey danesa, black angus americano, novillo raza Angus Aberdeen criado en libertad a base de pasto en Argentina… ¿quién puede resistirse a este cúmulo de tentaciones si eres un carnívoro total? Sabores, aromas y jugosidad realmente magníficos y en su tiempo exacto.
El queso ahumado herreño a la plancha con mermelada de tomate y albahaca y sus empanadillas criollas (rellenas de carne, cebolla, huevo, pimiento, aceitunas y ají) tampoco tienen desperdicio, al igual que su bodega y la gama de vinos ‘Familia Gil’ elaborada en exclusiva para El Churrasco con referentes de Rioja, Ribera de Duero, Navarra, Toro, Mendoza…
Cuentan con otro restaurante homónimo al sur de la isla, en Meloneras (Maspalomas). Precio medio: 40€
Ubicado en el maravilloso barrio de Vegueta de Gran Canaria, concretamente en la calle La Pelota, es el último proyecto del grupo Kikong, liderado por el empresario Kike Espino. Fuego y sabor, carbón y leña a partes iguales, combinación explosiva perfecta de la mano de una carta muy especial creada íntegramente por Espino, al igual que en Triciclo y Manuela Jimena, sus ‘hermanos mayores’.
Para empezar, ensalada de espárragos trigueros, acelgas y puerros a la brasa con pulpo ahumado aliñado con vinagreta al ajo tostado y pimentón de la Vera, junto a una croqueta de pollo a la leña con pesto de cilantro. Tiempos perfectos en brasa y punto como en la sorpresa de cerdo (papada) con salsa cantonesa o el lomo de retinta presentado en dos texturas. Delirio cárnico in extremis. Redoble de campanas con el arroz (grano de la Albufera) de pato, boletus y foie hecho a la leña con naranjo y sarmientos de Gran Canaria.
El círculo culinario no está cerrado, aunque hoy por hoy éste sea “el proyecto de su vida”, en honor de su hija Manuela Jimena. El tiempo nos dirá.
Precio medio: 50€
Ni el lugar, en el valle de Agaete en el barranco de las Culatillas, puesto a punto hace casi cuatro años por el siempre inquieto e inconformista Víctor Lugo, ni la atención al cliente con Yéssica Lugo al frente de la sala tienen rival.
Presumen de ser más que un restaurante, un espacio de interpretación de la cocina canaria en el que se recorren, a través de una ruta ajardinada plagada de hierbas aromáticas y medicinales, 21 municipios con sus productos más relevantes. Y damos fe que lo es con mayúsculas.
Cualquiera de sus menús degustación
(‘Tomás Morales’ y ‘Alonso Quesada’, afamados poetas modernistas de principios del siglo XX y antiguos moradores de la casona que acoge el actual restaurante) definen perfectamente su propuesta gastronómica. Cocina de autor con el joven chef Aridani Alonso en los fogones y su rendido homenaje al producto local.
En nuestro caso nos recreamos con el Tomás Morales y un comienzo espectacular: túnido curado en cítricos de la propia finca con escabeche de guayaba y mus de foie de conejo con dulce de frutos rojos, seguidos de unos sobresalientes tomates aliñados con nube de tomate. Muy original el risotto de camarones de Agaete con emulsión de sus corales, tomillo limón y yemas curadas en vino tinto de Los Berrazales.
Glorioso su pescado, en este caso sama (pargo), asado con espuma de gofio y caldo de pescado; y memorable el crujiente de cochinillo canario con salsa de sus propios jugos y manzana reineta de Valleseco en texturas.
De postre, un delicioso sorbete de mandarina con puré de manzana reineta y ralladura de limón y un más que deslumbrante Chocolate y café de Agaete, con degustación de quesos de la isla. Para maridar, propuesta vinícola con 250 referencias, de las que el 70% tienen un denominador común, las islas Canarias, entre los que aparecen vinos especiales de su bodega Los Berrazales.
Otro toque muy particular es la belleza y elegancia de la vajilla, elaborada por la empresa grancanaria MIRA Cerámica, que engrandece aún más cada bocado. Tanto el año pasado como este 2024 luce Recomendación de la Guía Michelin y de la Guía Repsol.
Precio menú Tomás Morales: 58€ . Opción maridaje 35€
Precio menú Alonso Quesada: 70€. Opción maridaje 55€
Precioso, tentador, con una panorámica impresionante sobre el Océano Atlántico, donde se fusionan el mar y las dunas de Maspalomas, al que se accede desde la calle a través de un ascensor panorámico. Para cenar en la Playa del Inglés el deslumbrante restaurante 360°, en la 8ª planta del hotel Bohemia Suites&Spa, es una opción infalible por el mero espectáculo de contemplar una de las puestas de sol más bonitas del sur de Gran Canaria. Además, su comida, el ambiente y el trato del personal son excelentes.
Bajo un concepto de cocina viajera, repleta de influencias, el chef Juan Bertolín desarrolla una propuesta gastronómica pletórica de imaginación y actualidad, sustentada en el uso selecto y exclusivo de muy buenas materias primas.
Para abrir boca, delicioso arenque marinado con salsa de ostra, crujiente de arroz, aguacate y mayonesa de chipotle; ensalada de espárragos verdes con jamón ibérico, puerros y nueces y el súper apetecible ceviche de cherne con hinojo, cebolla encurtida, cilantro, espuma de agua de tomate y ají. Las croquetas de potaje canario con crema de batata a la naranja o las de chili crab con salsa de piquillo y albahaca también son imprescindibles.
Junto a un amplio surtido de mariscos y pescados enteros (lubina, rodaballo y bogavante azul), en su continua búsqueda de la sorpresa, el cherne en escabeche de maracuyá con salteado de arroz salvaje, la corvina en suquet con papas confitadas y el pulpo en salsa verde con rocas de papa y aire de su cocción son un estimulante ejemplo del concepto creativo de Bertolín.
Excelente carta de vinos con más de 170 referencias tan sorprendentes como el blanco lanzaroteño Tinasoria (50% malvasía volcánica y 50% listán blanco) de la Bodega Cohombrillo 4/24 o el Suertes del Marqués El Esquilón 2019, tinto 100% listán negro del tinerfeño Valle de Orotava. En este ámbito de descubrimientos, déjate aconsejar por Papis Diouf, un auténtico crack.
Precio medio:45€
Burbuja de tranquilidad, armonía, puro hedonismo. Disfrutar de una extraordinaria piscina infinity con vistas a la bahía de Arguineguín en el sur grancanario, y el imponente manto azul del Atlántico de fondo, tomando el sol en una comodísima hamaca es una experiencia inolvidable.
A la hora de comer, su restaurante La Arrocería ofrece una atrevida y sorprendente fusión de la cocina mediterránea, como sus huevos rotos de corral con carabineros y melosas croquetas (de jamón con mermelada de tomate, de bacalao con mayonesa de mojo verde y de gambón con ali oli de aguacate). Entre sus especialidades arroceras dos opciones incuestionables: Valenciano con pollo, conejo, garrofón y judía y el arroz negro de chipirón con alioli de azafrán. Un Beach Club de primera.
DÓNDE DORMIR
En pleno barrio de Vegueta, en uno de los enclaves más emblemáticos y con más historia de la capital grancanaria, concretamente en la plaza de Santa Ana, con las campanas al vuelo de la catedral dándote los buenos días, se encuentra el precioso y acogedor Boutique Hotel Cordial Plaza Mayor de Santa Ana.
Antigua casona de 1915 de tres plantas y azotea, recuperada bajo un gran respeto a su arquitectura original, que dispone de 20 habitaciones confortables y repletas de detalles. Ninguna habitación es igual a otra. En cualquiera de sus pisos quedan a la vista detalles originales tan maravillosos como sus imponentes escaleras y puertas, sus históricos mosaicos e incluso algunos de sus pavimentos. Una auténtica joya de principios del siglo pasado rehabilitada con mucho mimo.
Su terraza Belvedere es ideal para tomarte una copa al atardecer contemplando la majestuosa catedral de Santa Ana, el Obispado y las Casas Consistoriales.
Precio medio habitación estándar con desayuno incluido: 120€
CÓMO IR
Ventajosa opción la que ofrece la aerolínea Binter con su nueva ruta, que incluye 16 vuelos diarios entre Madrid y los aeropuertos de Gran Canaria y Tenerife Norte, así como con el resto de aeropuertos de las Islas Canarias sin coste adicional también incorporados en la oferta. Nueva ruta en ‘Modo canario’ que acaba de cumplir tres meses con un servicio diferencial que se agradece y mucho. No solo por el amplio espacio entre butacas y la configuración de filas con dos asientos sino por su más que apetecible menú gourmet con bebida incluida completamente gratuito.






