Sólo por alegrarte el día saboreando sus excepcionales torreznos con patatas meneás y majado de pimentón o sus deliciosas pochas con carabinero y setas de temporada, ya merece una visita Casa Mortero, en el madrileño y cada vez más gastronómico barrio de Las Cortes.
Proyecto personal puesto en pie por el cocinero Pedro Gallego y Carmen Pereda como directora estratégica para defender una cocina de toda la vida utilizando las técnicas de siempre (a fuego lento, a la brasa, escabeches, salazones, encurtidos…) con productos de máxima calidad.
Propuesta plena de autenticidad y más que prometedora, donde el sabor genuino es realmente lo que prima. Como el de sus soberbios mejillones con escabeche casero o su riquísima ensalada de tomate con verdel de barril y zanahorias en escabeche.
En su valía de “casa de guisos”, agarra bien la cuchara para deleitarte con sus judías a la paisana, con sopa de ajo, jamón ibérico y patatas a lo pobre; patatas a la importancia con kokotxas de bacalao, huevo frito y papada curada; o su espectacular arroz de pato con setas, torta del Casar y pieles crujientes.
En su carta a la brasa sobresalen su lomo bajo de vaca vieja (madurada durante 30 días); la molleja de ternera con crema de maíz, col encurtida y jugo de membrillo o sus pinchos morunos ibéricos Joselito servidos con col rizada y mojo rojo. Si aún te queda un huequito, prueba su tarta de queso caramelizada con helado de frutos rojos. Otro recuerdo más para tu memoria.
Precio medio:35€
