Después de convertirse en uno de los señeros referentes de la cocina de producto en Barcelona, Daniel Roca se ha liado la manta a la cabeza y, en el madrileño barrio de Salamanca, ha abierto Barra Alta Madrid, haciendo lo que mejor sabe: cocinar de manera tradicional, valiéndose de una extraordinaria materia prima.
Como las ostras de Thierry de Huitres Poget de Normandía, lo más del mercado, con mucho placton, presentadas en diferentes versiones: al natural, encevichadas al toque de kimchi y cilantro, escabechadas con cebolla crujiente, con salsa tibia teriyaki, velo de panceta y huevas; y crujiente con panko, wakame, jugo de ave y mayonesa de ostras… porque como bien le gusta resaltar a Daniel ‘la vida es La Ostra!!!’; seguidas de un fascinante tartar de vieira y bogavante sobre tostada de maíz crujiente, cebolla y aguacate.
Como apuestas seguras que nunca defraudan tampoco puedes perderte sus croquetas de carne rustida y foie Rougié; la melosa y crujiente croqueta de boletus con velo de panceta ibérica Casalba y cómo no, su pecaminoso mini bocadillo de calamarcitos con roast pork Joselito, salsa de tinta ligeramente picante y wakame.
Tampoco se quedan atrás los cortes de bellota de Joselito con una majestuosa pluma de bellota rustida por fuera y jugosa por dentro, servida con patatas, tomates confitados y chimichurri; los tiernísimos calamarcitos
de playa a la plancha con pimientos del piquillo y reducción de su propia tinta, el magnífico guiso a fuego lento de cap y pota con alubias verdinas y bacalao Perelló confitado en AOVE con sus pieles crujientes rebosante de gelatina o el soberbio guisadito de callos de ternera con senderuelas y garbanzos.
De postre, un verdadero paraíso para los más golosos: la Chocolatada con aceite y sal (pastel de chocolate negro, sin harina, cremoso de chocolate, salsa de chocolate, trufa rallada, crumble de chocolate, AOVE y escamas de sal); o la cremosa tarta de queso elaborada con cuatro quesos diferentes, escogidos en su punto idóneo de maduración.
Precio medio:55€
