Impone su brío y carnosidad. Rotundo, fiel a su terruño y muy rico en matices, es fruto de una ‘viticultura respetuosa’ sobrada de finura, equilibrio y elegancia con la biodinámica como filosofía de vida.
“Más sabe el diablo por viejo que por diablo”. Con esa solvencia que te dan los años se muestra Sergio Ávila, enólogo de Cruz de Alba (D.O. Ribera del Duero) a la hora de hablar de la singularidad de la añada 2020, que requirió una capacidad de reacción constante.
Mientras el mundo estaba prácticamente paralizado por la pandemia, la naturaleza sobrepasó todos los pronósticos. “Floraciones con casi veinte días de antelación, espárragos silvestres emergiendo a mediados de marzo, una brotación inminente que anunciaba que la primavera había llegado antes de tiempo…” En dicho escenario la viticultura biodinámica jugó un papel fundamental, de la mano de unos preparados naturales que ayudaron a sostener un ambiente saludable frente a la presión de los hongos y afianzando el equilibrio del viñedo.
“El vino es un elemento receptor”, subraya Sergio Ávila. “Todo lo que acontece a su alrededor a lo largo de su vida lo interioriza como parte de él”. Y aquí tenemos, en edición limitada a 9.613 botellas, la nueva añada de Fuentelun 2020 100% tempranillo, procedente de las zonas más arenosas de una finca concreta de 5 hectáreas, plantadas a finales de los años 80 en Padilla de Duero (Valladolid). Sedoso, complejo, persistente, con una crianza de 20 meses en barricas de roble francés según el sistema de tercios (1/3 son nuevas, otro tercio con un año de uso y otro con dos años de utilización). Un tinto rico, vibrante y armónico en el que se percibe la excelente materia prima. La emoción está garantizada.
Precio: 32,75€


