Cocina con raíces, honesta, basada en el fuego y en el producto. Sin artificios. A RUGE se va a disfrutar de unos platos que derrochan personalidad en un impresionante remanso de paz.
En pleno Parque Nacional de Guadarrama, inmerso en el entorno natural del embalse de La Jarosa, se esconde un espectacular oasis gastronómico bajo el nombre de RUGE, acrónimo de los nombres de sus dueños y emprendedores, el cocinero murciano Rubén Iborra y su pareja Jennifer Ini. Tras un primer año de consolidación y mención en la Guía Michelin 2025 y 2026, inicia nueva temporada con el origen, el fuego y el territorio como principales argumentos de una carta muy ligada a la cocina de mercado. Ya la hogacita de pan de pueblo de masa madre a la brasa con aceite picual y sal Maldon, acompañada de ali oli casero de azafrán apunta maneras de por dónde van a ir los derroteros culinarios.
Fiel a su estilo, el mar y los productos marinos continúan ocupando un papel fundamental en su oferta. “Nunca hago recetas si no he estado en el país de origen. Interpretar está muy bien en el teatro, pero en la cocina no”, expresa Iborra con mucho ahínco. Y así, para adentrarse en este suculento universo nada mejor que empezar con unas impecables ostras francesas nº2 de ultramar con gamba roja al vapor, huevas de erizo fresco gallego, caviar Beluga y aguachile de lichis.
La tradición culinaria se impone con unas soberbias cocochas de bacalao con pil pil ligero, guindilla fresca frita y guisantes lágrima salteados a la brasa con ajos rojos de Las Pedroñeras; seguidas de unas espectaculares gambas rojas de Santa Pola a la brasa con escamas de sal Maldon y limón. Sin apartar la vista de unos más que atrayentes berberechos de la ría gallega XL abiertos a la brasa con velouté marina de puerros confitados, aceite de cebollinos, perejil fresco picado y pimienta jamaicana.
El capítulo carnívoro no se queda a la zaga con propuestas tan suculentas como su sabrosísima y tierna chuleta de vaca rubia gallega Top One 120 días de maduración Discarlux, con papas arrugás, pimientos fritos de Padrón y mostaza antigua de Dijon; o el lomo de Kobe Ushido a la brasa sobre camita de setas Shiitake salteadas con ajo, guindilla roja frita fresca, salsa Omakase, escamas de sal Maldon y pimienta de Sichuan.
Murcia continúa corriendo por las venas de Rubén y se reconoce un “friqui del arroz” hasta el punto que, como tecnólogo alimentario, quiere conseguir “arreglar” el agua de Madrid para lograr en estas lindes el arroz perfecto. Los de La Vega asumen total protagonismo con el arroz meloso de miga de pato confitado con setas salteadas, foie a la brasa laminado y trufa negra ocupando el ‘cuadro de honor’ por derecho propio. Imbatible por sabor y ejecución.
Como no podía ser de otra manera, hay que prepararse para postres de siempre y tan incitantes como la tarta Tatin de manzana con esencia de Joselito y helado de tomillo o las milhojas del maestro Torreblanca, elaboradas con hojaldre de mantequilla invertido y caramelizado, con crema pastelera tradicional y azúcar glass. No hay mejor broche de oro para este particular Nirvana fuera del bullicio y de la masificación.
La colaboración con la bodega Juan Gil ha permitido desarrollar su línea de vinos, elaborados en exclusiva para ellos; además de contar con una red de proveedores de referencia como Joselito para carnes y embutidos; Serpeska, Garcimar y El Barquero para pescados y mariscos, Frutas Eloy para frutas y verduras frescas y Discarlux en carnes.
Precio Menú de temporada (concebido en cuatro pases al centro para compartir con una consumición incluida. Disponible entre semana y determinados sábados por la noche): 59,90€ por persona.
Menús Michelin degustación de 6 a 8 pases al centro para compartir, por encargo con 48h de antelación: 89,90/149,50€ por persona, bebida no incluida.








