Después del pleno conseguido en su primer restaurante La Vanduca, los hermanos Van Dulken lo han vuelto a bordar en su nueva aventura chamberilera. El propio nombre del local, Santacha, es un divertido juego de palabras entre Santa Engracia y Chamberí, entorno muy querido por estar ligado a su infancia y a su actual vivienda.
Tiradito de salmón ahumado con salsa de cítricos y cebolla frita, taco de pollo Oriental con guacamole y huevo de codorniz, falso risotto de carrillera al vino tinto con parmesano, tosta de matrimonio de anchoa y boquerón con salmorejo, croquetas de carrillera, raviolón de langostino al curry y salsa de puerros, pepito de solomillo en pan brioche o la hamburguesa Santacha de ternera con huevo frito, lascas de parmesano y una salsa “secreta” de vino malagueño forman parte de las chispeantes propuestas que ha creado Blanca Van Dulken para ofrecer un picoteo de auténtico lujo, con productos de máxima calidad y además, a precios muy ajustados para los tiempos que vivimos.
Por si fuera poco, también puedes gozar de platos tan emblemáticos de La Vanduca como sus patatas bravas con un toque de chipotle y kimuchi, su crujiente de tartar de atún y trufa, los langostinos en tempura y salsa ligeramente picante, el pan bao de cochinita pibil o panceta, los rollitos de confit de pato con mayonesa agridulce, las gyozas con salsa especial de soja y sésamo; sin perder de vista, ahora que estamos en temporada, las alcachofas confitadas con yema de huevo y jamón.
En plan postres caseros, prepárate para degustar dos auténticas maravillas, también traídas de su ‘hermana mayor’ como la tarta de limón con merengue o la torrija caramelizada con toffee y helado de vainilla. También ofrecen una tarta fina de manzana al horno para chuparse los dedos.
Precio medio: 35€
