Del cerdo hasta los andares. Y si encima, en la última fase de cría, ha pastado libremente en la dehesa entre alcornoques y encinas, alimentándose solo de bellotas, mucho mejor. Precisamente con esta carne exquisita, el restaurante Muñagorri prepara, hasta finales de noviembre, un menú para rechupetearse los dedos.
El menú comienza con un snack de chorizo cular y lomo ibérico, seguido de una gelatina de jamón ibérico, helado de tomate, crujiente de ibérico y pesto; y carpaccio de secreto ibérico con aceite de trufa e Idiazábal ahumado. Como platos principales la oferta se concreta en una panceta ibérica confitada y asada con crema de patata y su jugo, y presa ibérica en escabeche con puré de manzana asada. Y de postre, nada mejor que un clásico infalible de esta casa: arroz con leche con helado de canela y cacao.
