Con este delicado, eterno y nostálgico –por romántico– “traje” se presenta esta edición limitada del Cointreau Fizz. Girando la cubierta del kiosco se descubre una botella de Cointreau junto con dos copas plenas de estilo, acompañado todo por unas pequeñas postales que emulan a las sentimentales acuarelas que reflejaban los rincones más emblemáticos de la Ciudad de la Luz.
Un versátil kiosco que admite un buen número de propuestas con distinto nombre y un solo ingrediente diferenciador: el tomate, la naranja o el té de menta. Y eso sí, la copa, con mucho hielo.
De venta en la madrileña Vinoteca El Telégrafo, su precio es de 100€.
