El nuevo Krug Bar del madrileño Hotel Ritz parte de la iniciativa de dos apasionados por lo excepcional y el savoir faire: Margareth Henríquez, presidenta de Krug, y Christian Tavelli, manager de dicho establecimiento hotelero. Una propuesta surgida precisamente mientras tomaban una copa de Krug en el hall del hotel hasta llegar a la conclusión de que el placer de degustar este champagne inolvidable debía compartirse en un marco excepcional.
Y dicho y hecho. Con el Krug Bar, la legendaria maison de champagne refuerza aún más los lazos existentes con sus seguidores, hasta el punto de poder disfrutar incluso de una copa de Clos du Mesnil. Todo un auténtico placer de dioses.
