Una muy singular cata vertical de buena parte de los vinos más icónicos de las bodegas Campo Elíseo impartida por Germán Nieto, enólogo de la firma, ha sido el pretexto perfecto para ahondar en la verdadera historia de François Lurton, miembro de una dinastía bordelesa que por sí sola ya impone carácter, y su pasión por el terruño y dos variedades: verdejo y tinta de Toro.
Con sede en una preciosa casa solariega del siglo XVII situada en el municipio vallisoletano de La Seca, corazón de la DO Rueda, Campo Elíseo es la historia del saber hacer de un bodeguero empeñado en llevar a cabo, hace más de 30 años, un proyecto propio en dos denominaciones de origen tan señeras como Rueda y Toro.
Lurton entusiasmado por el lugar y la historia de esta casa, propiedad del alcalde de la localidad, tomó la decisión de construir la bodega dentro de sus propios muros hasta ser advertido de un maravilloso secreto todavía oculto: una impresionante red de galerías subterráneas abovedadas, situadas a 10 metros bajo tierra, que alberga los foudres, barricas, tinajas de gres y los huevos de hormigón donde también se desarrolla el proceso de fermentación y crianza. “Incluso cuando la temperatura exterior supera los 40 grados, la bodega mantiene una temperatura perfecta de 12 grados y puede descender a ocho en invierno”, subraya Germán. La recepción de la uva, el prensado y la decantación de los mostos en depósitos de acero inoxidable se realizan en una instalación nueva construida frente a la casa, a la que se trasladan los mostos por gravedad.
En Rueda, Campo Elíseo cuenta con un viñedo a una altitud aproximada de 600 metros sobre el nivel del mar, cuyas cepas tienen una edad de entre 25 y 40 años, cultivadas en secano. De ahí que sus raíces busquen el agua y los nutrientes en niveles más profundos. Todo está regido por viticultura ecológica.
Romper mitos y clichés ha sido uno de los persistentes empeños de Lurton en este proyecto vinícola, máxime tras la compra de la totalidad de las acciones de Campo Elíseo a la familia Rolland. Y a fe que lo ha conseguido con Campo Elíseo Harmonía 2021, un magnífico sorpresón de la cata, elaborado con sauvignon blanc. En la mitología griega, Campos Elíseos, ‘Elysium’, hace referencia a los campos bendecidos. Etimológicamente, ἐνηλύσιον /enêlúsion es el ‘lugar alcanzado por el rayo’. El paraíso eterno para las almas heroicas y virtuosas y el nombre escogido por este gran viticultor para etiquetar al que posiblemente sea el vino blanco más exclusivo de la D.O. Rueda. Se trata de una producción muy limitada de tan sólo 3/4 barricas, con un precio en torno a los 175 euros. Elegante, equilibrado, pleno, muy aromático. Una irreprochable locura de delicadeza.
