Inquieto, extrovertido y de fácil conversación. Así es este limeño de 33 años, creador del grupo gastronómico homónimo Jhosef Arias (que engloba los restaurantes Piscomar, cocina marítima ligada a su legendario pisco; el criollo Callao24; Humo, especializado en pollo y carnes cocinados a la brasa y al carbón; Hassakü, fusión nikkei-peruana en plan delivery; y el recientísimo Boldkitchen, un espacio gastronómico y laboratorio I+D+i enclavado en la planta inferior de Piscomar, en el que Arias hace gala de una auténtica cocina de los sentidos, donde la vista y el olfato también se encuentran más que correspondidos, en una búsqueda siempre sorprendente de una experiencia única). Todo un fiel reflejo de su auténtica devoción a un oficio que le apasiona y corre por sus venas.
El riguroso directo emociona y Boldkitchen es la esencia de la cocina peruana en directo y, a su vez, sinónimo de excelencia y creatividad para un pequeño grupo de comensales (en torno a 8/10 personas). Un proyecto que nace de sus propias raíces en una carreta –lo que hoy llamamos food truck– en la que su madre ejercía como gran maestra de los fogones, con una propuesta divertida y distinta a través de una cocina que siempre sorprende.
Un lúdico e ilusionante viaje que comienza con un crujiente aperitivo compuesto de chips de papa morada, batata y yuca frita. Para empezar a abrir boca, una deliciosa Boliyuca (croqueta de mandioca), Cebiche Verdoso elaborado con corvina, chipirón, pulpo y langostino, bañado en una extraordinaria leche de tigre; seguido de Toro Toro (tiradito de tarantelo de atún), saboreando un magnífico pisco sour.
Con todas las papilas gustativas ya desatadas, pasas a otro pilar fundamental de la fusión nikkei-peruana, su maki de langostino y aguacate con salsa picante y cebolleta. A continuación, un magistral Cau Cau de mariscos con fondo de langostinos, pulpo, calamar, con azafrán selvático; seguido de una restelleante Chaufa de Cecina de cerdo, conocida popularmente como ‘aeropuerto’, con arroz blanco, huevo y plátano dulce.
Su cocina plena de vitalidad y creativa se expresa de forma nítida a través de un sublime Locro de corvina con fondo de zapallo macre –especie de calabaza– habas, papas, choclo y salsa criolla; y un lomo saltado de champiñones. Para culminar este festival de sensaciones, nada mejor que una Chocoteja de pisco, elaborada con 70% de cacao y gel pisco.
Platos armonizados con riquísimos y equilibrados cócteles como el Maricucha con maracuyá, pisco, angostura y zumo de lima o la popularísima Chicha morada, preparada con un tipo especial de maíz morado intenso. En definitiva, un espacio con futuro. Con mucho futuro.
