La búsqueda de la autenticidad en su maestría y en la pasión por lo artesanal ha sido el principal factor de propulsión de este maridaje perfecto. Bodegas Emilio Moro y Chocolates Pancracio se han unido con un encomiable objetivo: ofrecer una experiencia inolvidable basada en los valores que ambas marcas comparten.
Y qué mejor momento para cumplirlo que en estos días pre-navideños donde precisamente las ganas de estar con tu gente se acrecienta. “En nuestro caso, hay que partir de la base de que a nueve de cada diez personas les gusta el chocolate y la décima está claro que miente”, argumenta sin ningún ápice de sorna Federico Martín Weber, CEO de Chocolates Pancracio.
Con esta magnífica conjunción, ambas enseñas quieren recordar que lo esencial de la Navidad se presenta cuando “surge la magia de compartir, cuando logramos reunirnos y disfrutamos de esos momentos con los demás. Que no importa dónde lo celebremos, sino con quién. Las personas que nos acompañan en estas fechas siempre son el hogar al que volver”.
Un elenco de exquisiteces presentadas en un más que apetitoso ‘cofre-tesoro’ que incluye un clásico contemporáneo como Emilio Moro 2020 100% tempranillo, con una crianza de 14 meses en barricas de roble. Tinto redondo, amplio y elegante, bajo el nombre del patriarca de la casa. Firme baluarte «de la transmisión de valores, confianza y vuelta a nuestros orígenes”, subraya Héctor Medina Moro, miembro de la cuarta generación de una bodega que por derecho propio se ha convertido en referencia absoluta tanto en la D.O. Ribera de Duero como en Bierzo.
En cuanto al placer del ‘oro negro’ Pancracio, la locura está más que servida con sus 4 Mini Luxury Box (de avellanas, almendras, pistachos, todos ellos caramelizados, además de rocas suizas de chocolate negro); sin perder de vista las 13 mini tabletas de chocolate con un surtido alucinante de sabores como los de frambuesa y rosas con chocolate negro, limón y menta con chocolate negro, nibs con flor de sal y chocolate negro, chips con sal y chocolate negro, café y avellanas con chocolate negro, cacahuete y jengibre… Placer muy difícil de reprimir.
Precio: 110€
