Se enclava desapercibida en un paraje privilegiado al suroeste de la provincia de Albacete, entre las comarcas de Campo de Montiel y Sierra de Alcaraz, en el término municipal de El Bonillo.
Puesto en pie en 2004 como proyecto agroalimentario vinícola por la familia Payá, originaria de Alicante, e inmersa en una espléndida finca de 540 hectáreas, Bodegas Carrascas conforma una amalgama de grandes sorpresas, bajo una filosofía empresarial muy artesana plasmada en vinos realmente excepcionales.
A 1.000 metros de altitud, la singular orografía de su terruño salpicado de sabinas y preciosas carrascas (pequeñas encinas de las que procede su nombre) junto con la diversidad de variedades tintas (tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y syrah) y blancas (viognier y chardonnay) de su mimado viñedo de 55 has, ha permitido al enólogo Ignacio de Miguel, asesor técnico de la bodega, elaborar vinos de gran complejidad y perdurables en el tiempo.
Vinos muy meditados, con una clara apuesta por la excelencia, “siguiendo un concepto de vinos de pago”, en opinión de Rafael Veas, director general de este encomiable proyecto. Vinos repletos de poesía, como la que encierra El tomillo y el viento bailan 2019. Un espectacular viognier de gran personalidad y empaque, criado seis meses sobre lías en depósitos de acero inoxidable, con aromas a manzana y frutas de hueso, elegante, que en boca se muestra voluminoso, glicérico, con una acidez muy natural y perfecta estructura.
Precio: 13,95€
Origen de Carrascas 2017, elaborado con la variedad chardonnay, lo que le confiere un gran potencial aromático de fruta blanca y cítricos, criado durante 12 meses en barricas nuevas de roble francés sobre lías.
Un blanco complejo, con notas de levadura, tostados… muy bien agregados. Muy especial, fresco y a su vez potente, sabroso, muy armónico, con volumen, gastronómico a tope.
Precio: 24,95€
Carrascas Tinto 2016, elaborado con syrah y tempranillo, procedentes de cepas de más de 15 años. Un tinto muy mediterráneo, fácil de beber, criado en barricas de roble francés a lo largo de un año, hasta su embotellado a los tres meses.
Precio: 13,95€
Tiento de Carrascas 2015, fruto del ensamblaje de merlot y cabernet sauvignon, procedentes de viñas con más de 30 años. Con una crianza de 15 meses en barricas nuevas de roble francés, en boca resulta pletórico de sabor, carnoso, con volumen y persistencia.
Precio: 28,95€
Y en esta meta de cumplir sueños, tenemos que poner en mayúsculas su Selección Reserva de Familia de Carrascas, la gran “joya de la Corona” con dos magníficos representantes: el blanco Chardonnay Selección, con 24 meses de crianza en barrica nueva de roble francés. Un fragante tesoro que desprende aromas a almendra tostada, panadería, piña madura… En boca resulta sabroso, con volumen, equilibrado y de estructura fina. Todo un reto para acabar la botella.
Precio: 49,95€
Y Merlot Selección, también con dos años de crianza en barrica nueva de roble francés. Un tinto con sereno equilibrio donde la variedad merlot manda. Muy elegante, balsámico, redondo, envolvente, con aromas a cáscara de naranja, guinda en licor, ciruelas maduras, grosellas y delicadas notas especiadas y de tabaco propias de su crianza. Tremendamente seductor.
Precio: 49,95€
