Sabores excepcionales, delicadeza máxima… En este steakhouse todo está marcado por un solo objetivo: ensalzar la calidad de los auténticos tesoros de la casa, los mejores cortes de carne. Irresistibles.
En tan solo un año de su apertura en el madrileño barrio de Las Cortes y respaldado por una ‘década prodigiosa’ en Lima con cuatro locales (en Barranco, San Isidro, Chacarilla y La Molina), La Cuadra de Salvador se encumbra como uno de los grandes steakhouse de carnes Premium en Madrid. Sus célebres estrellas cárnicas, como el black angus, disponen de certificación USDA prime (solo el 5% de la carne estadounidense recibe esta prestigiosa clasificación que garantiza un marmoleo intenso, ternura excepcional y un sabor profundo), con una particularidad: son elaboradas en un exclusivo horno Broiler, que alcanza los 560/600ºC para sellar la carne y lograr un resultado jugoso y tiernísimo con un 50% menos en el tiempo de cocción.
Más que un restaurante, La Cuadra de Salvador ha sido desde un principio fruto de una decisión muy sentimental. “Surgió en Lima como una idea de mi hermano Salvador, un apasionado de la buena comida y auténtico amante de la cocina”, subraya Fernando Pazos, empresario peruano con más de 60 años de tradición familiar en el sector pesquero y alma mater de esta enseña, con un padre pescador pontevedrés, una madre limeña y su hermano Salvador, siempre deseoso de abrir un restaurante ligado al universo cárnico. Sueño que se vio cumplido en 2013 con la apertura de un steakhouse de alta gama en Lima, aunque él por los hados del destino no pudo verlo hecho realidad.
Realidad convertida en un glorioso frenesí carnívoro. Desde su impresionante picaña laminada con chimichurri de hierba andina, armonizada con una gotitas de aceite de oliva virgen extra salvaje de montaña Oro de La Puerta (DOP Sierra de Segura) y las sorprendentes mollejas crocantes cocinadas a baja temperatura, bañadas en miel de rocoto y jengibre con puré y encurtido de zanahoria; hasta sus clásicos torreznos LDCS con puré de tubérculos andinos con pesto de perejil y huacatay con su consabido aroma mentolado y especiado y, cómo no, unas deliciosas empanadillas caseras rellenas de ají de gallina con crema de ají amarillo y sarza criolla.
La magia de lo único prosigue con bocados tan espectaculares como su majestuoso lomo alto de wagyu japonés Kagoshima A5/Ribeye, el soberbio Tomahawk flame de black angus USDA Prime flambeado con whisky single malt Ovalle, seguido de un excepcional solomillo Prime servido con tomate osmotizado con vinagre de Jerez y patatas fritas andinas con queso parmesano, sal trufada y cebollino; sin pasar por alto otro gran clásico de la casa, el memorable Prime Rib que solo preparan los viernes, con su costra crujiente, sabrosa y aromática mientras que su interior muestra una carne rosada sumamente tierna y delicada, cocinada en su propio jugo.
De broche goloso, un trío insuperable: tarta de queso y dulce de leche con salsa de frutos del bosque, texturas de chocolate (bizcocho de chocolate húmedo con salsa de chocolate, mousse y tulipa también de chocolate), y merengado de guanábana (merengue seco, relleno de dulce de leche y guanábana, sobre base de bizcocho húmedo).
Su bodega, dirigida por el sumiller y director de sala, Samuel Lisci, es otra auténtica joya con un plantel por encima de las 300 etiquetas de España, Francia e Italia, con añadas exclusivas difíciles de encontrar. Incluso ofrecen una selección privada para clientes. Eso sí, también marida a la perfección el vino tinto de la casa Vino Lunar Garnacha Negra Peluda 2023 de la bodega Vilajuïga (Alt Empordà).
Precio medio: 100/120€






