De padre francés y madre mexicana, Michel Reynaud, bien curtido en los fogones de su México natal, propone en Vintage 56 una oferta gastronómica eminentemente mediterránea, con ciertos guiños a sus raíces franco-mexicanas. Tomates confitados con anchoas del Cantábrico, quesadillas a la francesa con queso azul y guacamole casero, mejillones al curry, ensalada César sin pollo “como se hacía en el César Palace de Tijuana” donde nació la receta original, o el carpaccio de pez mantequilla, auténtico hit de la casa, forman parte de las sugerentes propuestas para abrir boca en este local de ambiente ecléctico e informal.
Aunque la maestría se hace más patente en sus ceviches de gambas con mango, el campechano de pulpo y pescado del día o el de salmón marinado, sin pasar por alto su pulpo a la mexicana braseado y con pico de gallo; sus imaginativos y ligeros tallarines de calabacín al pesto o la hamburguesa Rossini, junto con otros clásicos como el rodaballo Meunier, el pollo Kiev relleno con salvia o el arroz meloso de pato y canela con crujiente de alcachofa.
También dispone de una sugerente oferta de cócteles, cabina de DJ (sesiones todas las noches de jueves a sábado) y una carta para el picoteo en horario ininterrumpido, en la que se incluyen propuestas como la ensaladilla rusa, tostas, croquetas de puchero, “totopos” artesanos con guacamole o una tabla de quesos seleccionados por Poncelet.
