Cocina casera, cercana e impecable, con alma castiza y sello femenino. Propuestas que demuestran una vez más que la sencillez puede ser sublime.
“Quería un sitio enérgico, acogedor y diferente a lo que hay en el barrio. Un lugar donde se respete lo tradicional de la cocina, pero mezclándose con lo actual del día a día, subraya Roxana, vecina del madrileño barrio del Retiro desde hace más de una década y propietaria de Taberna La Rox, nombre por el que coloquialmente la conocen en su entorno. Tras una amplia trayectoria profesional en un gran grupo hostelero de Madrid, “llegó un momento en el que necesitaba volar y crear algo mío, donde poder volcar todo lo aprendido”.
Sus platos se sustentan en la cocina mediterránea tradicional a partir de una materia prima local avalada por proveedores de toda la vida, desde la frutería de J. Martínez hasta Alimentación Leo o Negrinni. “Todo está muy cerca; me gusta saber quién está detrás de lo que compro”. En definitiva, elaboraciones sencillas con ciertos guiños andaluces entre las que no pueden faltar una deliciosa ensaladilla rusa con aceite de piparra, sabrosos berberechos a la sartén con fino, singulares molletes de oreja con salsa brava o el de albóndigas con tomate, mejillones bouchot al vapor con un puntazo picante o sus puerros confitados.
Entre los imprescindibles de la casa no defraudan sus torreznos con patatas revolconas, la alcachofa con paletilla ibérica, los riquísimos huevos fritos con gambas al ajillo, la fideuá de contramuslo de pollo de corral con alioli, los dados de rape a la romana con mahonesa cítrica, el pulpo con tostón de patata con aceite de tomillo y romero y, cómo no, el rabo de toro con patatas fritas que cocinan durante día y medio. Para maridar, vermut de Jerez, cerveza malagueña y una carta de vinos muy interesante en la que no faltan generosos, espumosos y algunas etiquetas internacionales.
Precio medio: 40€



