Cinco generaciones de maestros queseros avalan la excelencia de este queso Flor de Esgueva Único, elaborado con leche cruda de oveja sin someterla a ningún tratamiento térmico que pueda alterar sus propiedades, siguiendo una receta ancestral guardada como un “tesoro”.
Tras 15 meses de lenta maduración en sus cavas, se presenta este Flor de Esgueva Único con una corteza en su exterior de color ocre intenso y uniforme, mientras que en el interior su pasta de color pajizo muestra ojillo o grumitos bien repartidos a lo largo de todo el corte. Su textura de pasta es escamosa y algo quebradiza.
Desprende un olor a leche de oveja cruda con notas perfumadas a frutos secos. Sabor intenso y perdurable, con ligeros matices picantes muy agradables. Textura en boca seca y escamosa. Por su larga persistencia en boca resulta una auténtica delicia para degustar con pan candeal hecho a fuego de leña y un buen jamón o paté; y en plan golosón total, con mermelada de pimientos, membrillo o uvas.
