Se trata de un nuevo proyecto lanzado por Heineken España para ofrecer las cervezas Amstel y Cruzcampo con todas sus cualidades organolépticas. De esta forma, gracias a su cuidada elaboración y distribución en frío se mantienen como recién salidas de fábrica. Para cerrar este círculo de autenticidad, también se embotellan “en directo” de forma totalmente manual en la misma cervecería pop-up del Mercado de San Ildefonso.
Cada botella se envuelve a mano con papel tipo wrap, que además de impedir el paso de los rayos solares y preservar el frío, clave para su conservación, también rememora su carácter artesanal.
La fecha de consumo preferente de estas cervezas es de 45 días, a fin de garantizar su frescura óptima. También es posible hacer un pedido para que te la envíen directamente a casa y así no se rompa la cadena de frío.
