La hasta ahora Officina 22 cambia de nombre para reafirmar aún más su propia esencia: una pizzerie di quartiere (pizzería de barrio) con alma napolitana en un barrio tan auténtico como La Latina.
Pequeñita y a su vez muy singular. En las paredes de Napoli Centro el ‘dios’ Maradona comparte protagonismo con auténticas montañas de cajas de pizza (dispone de servicio a domicilio), multitud de cervezas italianas premium… y un horno comandado por Cristian Ogea, pizzaiolo de origen rumano cuya trayectoria profesional y personal está fuertemente ligada a Italia. No en vano, durante bastantes años trabajó en el superconocido Luna Rossa, donde perfiló una técnica magistral tras sus numerosos viajes a Nápoles; y por si fuera poco está casado desde hace 14 años con la propietaria del mencionado restaurante.
Ese buen hacer, compartido con su socio Adrián Rosiu, compatriota, amigo de la infancia y responsable de sala, cobra forma en más de una veintena de pizzas con masa de larga fermentación elaborada diariamente a mano a partir de harinas muy seleccionadas, lo que las convierte en un delicioso bocado ligero, aromático y con su característico borde alveolado.
Desde clásicas como la Capricciosa (con salsa de tomate San Marzano, mozzarella fresca, jamón cocido, alcachofas y aceitunas de Gaeta), la Carbonara (mozzarella fresca, yema de huevo, queso pecorino, pimienta negra y guanciale o la Vegetariana (salsa de tomate San Marzano, mozzarella fresca, berenjenas, champiñones, cebolla caramelizada y calabacines), hasta la espectacular Napoli Centro (con salsa de tomate San Marzano, mozzarella fresca, guanciale crujiente, tres variedades de setas, stracciatella de burrata y pimienta negra), La Gitana (con mozzarella fresca, patatas al horno, panceta curada, romero, scamorza y pimienta negra) o la Burratella (mozzarella fresca, burrata, tomates secos, mortadela, granella de pistacho, pimienta negra y AOVE).
Puro deleite que también quedó más que demostrado en sus propuestas para abrir boca como su excepcional vitello tonnato (redondo de ternera con su clásica salsa tonnata suave y untuosa), provolone al horno con tomate, crutones de pan, setas y panceta; melanzane alla parmigiana (pastel de berenjenas con salsa de tomate y queso) o la porchetta di Ariccia IGP tonnata (cerdo asado con especias al estilo de Ariccia y salsa tonnata).
En la carta líquida se constata su firme apuesta por vinos procedentes del país transalpino, además de un amplísimo surtido de cervezas italianas en el que no faltan marcas tan imprescindibles como Messina, Moretti, Peroni o la sarda Ichnusa Non Filtrata, elaborada con malta de cebada pura cultivada en Assemini, reconocida por su personalidad y cuerpo.
Precio medio :20/30€





