Tiene todas las cualidades para convertirse en uno de los locales de culto en Madrid a la hora de tomarse un extraordinario cóctel. En la madrileña calle de Echegaray se encuentra Mauz Madriz, nuevo icono coctelero creado por Nicolás Constantino Berzosa, todo un maestro bartender y líder del proyecto. Su propio nombre tan ‘zezeante’ ya apunta maneras del atrevimiento que te espera detrás de la barra.
Y también mucha clase. Maderas en tonos cálidos, estanterías y techos repletos de espejos con una preciosa barra de cuarcita rosada de 10 metros conforman una agradable atmósfera donde el tiempo casi, casi se detiene. Está dividido en dos salas simétricas, una con vistas a la calle y luz natural y una tercera sala abovedada destinada para eventos privados, completamente decorada con plantas de las que florecen bocas en lugar de flores, símbolos de la imagen gráfica de Mauz.
Su provocadora y fascinante carta está repleta de cócteles de autor tan tentadores como el Bocanada elaborado con ginebra Tanqueray Nº TEN, cordial de lúpulo, soda de eucaliptus y espuma de cerveza; el Gimlet Mauz con ginebra Nouaison, cordial de manzanilla y una gotas de perfume de lavanda; Quetzal a base de tequila Entremanos, sirope de chipotle, chartreuse verde y lima; o el Café de Jerez con ron Brugal 1888, licor de café Borghetti, palo cortado y espresso, hasta completar una carta de 16 propuestas.
Otro de los combinados estelares, en opinión de Marcos Pulido, bartender de amplia experiencia en locales como Macera o Santamaría y encargado del establecimiento, es el Bloody Mauz, con vodka Ketel One infusionado con apio, tomate también infusionado en vinagre chino sobre una hoja de albahaca, limón y un mix ‘secreto’ de salsas elaboradas por ellos mismos. Lujuria mixológica que lo convierte en uno de los mejores bloody marys de todo Madrid.
El buen humor se hace notar en cócteles con nombres tan llamativos como el Sonrisa de Conejo con mezcal 400 Conejos, pepino, zumo de piña, sirope de jengibre y lima; Mediterranean Geisha con ginebra Malfy, licor de yuzu, cordial mediterráneo y soda; o el Asian Lips con ginebra Roku, puré de lichi, sirope de jengibre y limón. También crean cócteles personalizados a partir de tus propios gustos.
En el capítulo gastro, sápido tapeo compuesto por galletas de sésamo y pimienta negra, soberbias gildas hechas por otros maestros como Bombas, Lagartos y Cohetes de Vallekas (lo mejor de lo mejor en encurtidos) y un hummus de garbanzo y tomate seco para comer a cucharones.
Precio medio de cócteles: de 13 a 15€
