A pesar de que la mayoría crea que los holandeses o británicos fueron los célebres padres de la ginebra, la historia realmente constata que fueron unos monjes italianos, quienes en busca de nuevos medicamentos a lo largo de la costa amalfitana mezclaron bayas de enebro con aguardientes elaborados a partir de vino e inventaron este destilado.
Precisamente de Italia, nos llega Malfy Gin, elaborada en alambiques de acero inoxidable en una pequeña destilería artesanal en Moncalieri por la familia Vergnano, con bayas de los mejores enebros de la Toscana, limones de la costa italiana y cinco botánicos.
De color transparente y cristalino, su aroma fresco es fiel reflejo de su ADN, los sorprendentes cítricos con fondo de enebro y suaves toques de piel de naranja de la costa de Salerno, pomelo, corteza de casia, semillas de cilantro y raíces de angélica, lirio y regaliz en polvo, en perfecto equilibrio. Una explosión de sabores del Mediterráneo en todo su esplendor.
