Creada por Ricardo Vélez, uno de los mejores maestros pasteleros de España, Maison Glacée es otro ‘bracito goloso’ de su gran proyecto Moulin Chocolat.
Deliciosa extensión que, a estas alturas, se ha convertido en un auténtico paraíso del helado artesano en Madrid.
Una de las claves de sus helados es la calidad de la leche, ecológica de la Comunidad madrileña, y un proceso lento de mantecado, aunque presenten diversos niveles de cremosidad y textura en función de los ingredientes. En su propuesta, tentaciones para todos los gustos: tarta de limón, una de las grandes estrellas de la casa; aceituna negra, pan y chocolate servido con un chorrito de aceite de oliva y sal, straciatella, chocolate (Guanaja) y pistacho, fresa y lima, mango y jerez, caramelo de violeta, fresas con nata, leche merengada y tocino de cielo…
Todos están disponibles en diferentes formatos. Desde la tarrina pequeña, hasta otra más grande, el recipiente de medio litro para llevar a casa o el icónico barquillo hecho al momento con mantequilla más que recomendable.
