Vinos singulares, auténticos, con gran personalidad y frescura. Imprescindibles para descubrir el buen hacer de esta bodega mentridana.
Méntrida es una de las dos zonas vinícolas en las que Arrayán muestra todo su potencial. Bodega que, desde sus inicios, siempre se ha empeñado en lograr que la viña manifieste la expresión de cada terruño y en rescatar viñedos singulares de su entorno, que por su bajo rendimiento estaban sentenciados a su desaparición. De ahí su afán por recuperar dos hectáreas de viñedo de albillo real en el término toledano de Almorox a unos 600 metros de altura, que fueron plantadas en 1942 sobre suelo arenoso.
Una variedad de porte rastrero muy temprana, de alto contenido en azúcar, con la piel muy dorada y de hollejo fino. En palabras de Maite Sánchez, enóloga de la bodega, “prácticamente desconocida, poco productiva y de brotación precoz”, con gran personalidad y estrella absoluta de La Suerte Albillo Real 2023. Blanco sabroso, elegante y aterciopelado en boca, con una crianza de 7 meses en barricas de roble francés.
De viñedos viejos de garnacha plantados en El Real de San Vicente (Sierra de Gredos), en suelo arenoso de composición granítica a unos 750 metros de altitud procede La Suerte de Arrayán Garnacha 2018, uno de los vinos más significativos de esta bodega. Un vino de pueblo 100% garnacha muy peculiar por la conjunción de altitud, suelo y edad de las cepas, con una crianza en barricas de roble francés durante 12 meses y otro año más en botella. Tinto sabroso, fresco, vivaz, que defiende la autenticidad de esta zona mentridana.
Precio Edición limitada caja especial Navidad con las dos botellas: 50€



