A un paso de la Gran Vía madrileña, esta ‘barra’ tan especial nunca falla con su cocina disfrutona, sin florituras, muy buen rollo y el inconfundible marchamo del Grupo Lamucca.
A la hora de abrir boca, imposible resistirse ante sus memorables gildas, las anchoas 00 sobre brioche ahumado y, por supuesto, sus deliciosas croquetas. En esta puesta a punto gustativa tampoco pueden faltar los boquerones caseros con vinagre, la tosta de foie, la tortilla vaga con alcachofas y espárragos o lo calamares a la andaluza. Y no hay tapeo del bueno sin una casquería tan impresionante como sus torreznos, la oreja con salsa brava, las mollejas de ternera a la parrilla con ajoblanco o sus callos a la madrileña. Recetas sencillas que derrochan sabor y te incitan a ‘ir a mayores’.
Si en este caso el hambre aprieta, puedes continuar con un delicioso steak tartar de vaca con alcaparras fritas, el chuletón de vaca madurada 35 días, pollo al ajillo, sus riquísimos dados de solomillo Strogonoff o la butifarra de Cal Tomàs con judías de Gantxet. También apunta muchas maneras el capítulo reservado a los arroces en llauna, desde el seco con pollo y verduras o el negro de chipirones con sus puntillas hasta el meloso de campo (vegano) o de marisco.
La oferta líquida presenta un amplio surtido de vinos nacionales, con blancos de Rueda, Valdeorras y Rías Baixas; tintos de Rioja, Ribera del Duero, Madrid o Ribeira Sacra; además de generosos, espumosos, sangrías de autor y, por supuesto, vermut casero.
Precio medio: 35/40€



