Tataki de salmón con algas, tortitas de camarones, costillas con chutney de piña, ravioli de txanguro con espuma de coliflor, sin olvidar platos estrellas de su cocina como la ensaladilla
elaborada según una receta original de 1864, las croquetas tigre o los pimientos asados con bacalao marinado conforman las más que sugerentes propuestas de La Antoñita, restaurante del hotel La Posada del Dragón, en la bullanguera Cava Baja madrileña, en pleno barrio de La Latina.
Un coqueto y curioso espacio gourmet ubicado en la antigua jabonería homónima y en las caballerizas de la centenaria posada, llamada así por el dragón izado en la tan cercana Puerta Cerrada.
De hecho, entre bocado y bocado, puedes contemplar restos de la antigua muralla árabe visible a través del suelo acristalado e incluso limpiar tus labios del riquísimo chocolate de sus postres en la gran tina donde cortaban el jabón, reconvertida en un singular lavabo.
