A fin de continuar siendo Top Ten de la alta cocina china en Madrid, Hutong afronta el otoño con nuevas propuestas tan sorprendentes como sus champiñones con piel de mandarina secada al sol y envejecida, la calabaza encurtida con ciruela o el assam de lubina para envolver en hojitas de lechuga.
Su característica cocina sabrosa y picante sustentada en una de las ocho escuelas culinarias chinas de tradición milenaria como la de Sichuan, famosa por su sabor intenso y el uso de un ingrediente autóctono tan aromático, exclusivo e inigualable como la pimienta verde, también se evidencia en otras incitantes novedades como los melosos tendones de ternera guisados y picantes servidos con panecillos integrales; sus torreznos chinos con loto crujiente; o el salmón ahumado gratinado.
Eso sí, conviene no perder de vista sus calamares en salsa picante con ese extraordinario fondo profundo y especiado, al igual que sus tallarines de arroz salteados con ternera y verduras, el cordero salteado con comino, el pollo gong bao, el crujiente de pollo con guindilla de Sichuan, los callos estilo sichuanés o la lubina con soja dulce.
Y cómo no, sus irrenunciables señas de identidad como el pato laqueado a la Pekinesa, criado durante 11 meses de forma natural y asado entero a lo largo de casi 90 minutos con madera frutal, en horno especial de piedra refractaria, siguiendo una fórmula ancestral que conlleva su maceración de 24 horas a la que continúan 18 pasos para que quede realmente espectacular: escaldarlo, naparlo con miel, y asarlo a 250 grados dándole la vuelta cada 20 minutos hasta lograr que la piel quede crujiente y dorada y la carne con su inconfundible color rojizo brillante.
Tan artesanal como sus dim sum elaborados a mano por ellos mismos y a la vista del comensal, desde el xiaolongbao de cerdo ibérico y el xiumai relleno de ternera con caldo en su interior con jengibre y cebolleta en su jugo hasta el hakao de langostinos con jenjibre envueltos en masa de arroz apta para celíacos.
De postre, buñuelos chinos tangyuan crujientes, elaborados con arroz sin gluten y rellenos de cacahuetes o sésamo negro, frito o hervido; o helado de té matcha.
Precio medio: 35€





