Emoción, intensidad, pura expresión frutal y buena estructura desprende este tinto ribereño elaborado por Bodegas Carmelo Rodero.
Bodega familiar con un total de 170 hectáreas a una altitud de 890 metros sobre el nivel del mar, en la localidad burgalesa de Pedrosa de Duero, en la que con gran destreza y esfuerzo, Beatriz y María Rodero, como directoras técnica y comercial, mantienen firme el pulso marcado por su padre a fin de plasmar la máxima autenticidad y singularidad de una tierra de vinos como Ribera de Duero.
Un tinto fragante con la tempranillo como gran estrella y un 10% de cabernet sauvignon. Crianza de 15 meses en barricas nuevas de roble francés lo que le aporta complejidad sin mermarle frescura. Elegante, goloso, muy gastronómico. Perfecto para acompañar carnes rojas a la brasa, quesos curados y cómo no, platos de cuchara.
Precio: 27€

