Barcelona está que se sale. Enclavado en pleno mercado del barrio marinero de la Barceloneta, Caballa Canalla surge como nuevo espacio gastronómico con vocación mediterránea donde comer y beber bueno y barato de la manera más canalla. Es decir, mediante una oferta rica por sus productos y divertida por sus formas.
Distribuido a través de dos luminosas plantas y una estupenda terraza en la plaza del Poeta Boscà, en su cocina a la vista huele a mar. Desde su arroz negro con costilla de cerdo y sepia y su bacalao con espinacas y muselina de ajo hasta sus buñuelos de bacalao con alioli de membrillo, los
mejillones a la papillote o las riquísimas rabas. El punto goloso cuenta con una estrella absoluta: su suave y esponjosa carrot cake (tarta de zanahoria), sin perder de vista sus irresistibles tiramisú, la crema catalana de mango, el postre casero de queso, galleta y frambuesas o «los fruitis» de los canalla. Junto a la carta, siempre dispone diariamente de 3 o 4 platos del día.
En cuestión de copas, la barra de coctelería Caballa Canalla también quiere implantar su sello de identidad con propuestas tan sugerentes como el “Barceloneta”, elaborado a base de cachaça; el “Caballa Canalla”, dulce y amargo a base de ron y triple seco afrutado o “La Lola’” con piña, mango, fruta de la pasión y fresa mezclados con una base de vodka.
Detrás de esta singular aventura están Isabel Galobardes y Guillem Rofes, madre e hijo unidos por una misma pasión: crear un espacio polivalente que quiere rendir un cumplido homenaje a la Barceloneta más auténtica.
