Es un vino blanco pionero, el primer monovarietal de picapoll que llegó al mercado y todo un emblema de la barcelonesa Bodegas Abadal, que a través de la recuperación de esta uva autóctona, prácticamente olvidada, reafirma su compromiso con la identidad del territorio del Bages.
De color amarillo pajizo, presenta aromas de fruta blanca (albaricoque) con apuntes exóticos (piña), cítricos (pomelo) y florales (jazmín) así como toques balsámicos de hinojo y menta blanca. Su paso por boca es amplio, glicérico y refrescante.
Precio: 11€
