“Un jardín a orillas del río Miño. Delicado, fresco…”, en palabras de su creador, el enólogo Chema Ureta. Así es el primer vino de la nueva Colección Jardín de Variedades, elaborado a partir de una de las uvas autóctonas más delicadas del terroir de O Rosal de Bodegas Santiago Ruiz (DO Rías Baixas).
Delicadeza y elegancia que entran de lleno en el universo creativo de la mano de la artista Carlota Pérez de Castro. Todo empezó con la pregunta “¿cómo podemos expresar, más allá del propio vino, aquello que Santiago Ruiz hace sentir?” Y en ese pálpito entre vino y arte, llegamos a la creación de dos obras abstractas tras la vivencia de Carlota esta primavera en los viñedos y la bodega en Tomiño, Rías Baixas. Aunque, en principio, proyectaba una obra en tonos amarillos inspirada por el vino blanco, “se me llenó el cuerpo de un verde profundo al ver todos los viñedos. Fue absolutamente inevitable que la obra fuera en esos tonos”, subraya la artista.
Sin perder de vista el color rojo que inunda la bodega. “Es un color que habla más de la elección de Rosa, de la elección de Santiago Ruiz… de pintar cada detalle de rojo. De una manera más o menos consciente, ellos han pintado de color rojo porque necesitaban, anhelaban el rojo rodeado de tanto verde. El resultado son dos piezas complementarias: una verde, expansiva como las parras que buscan la luz, y otra roja, inspirada en la tradición de la bodega de pintar sus puertas y bancos de ese color”.
A través de la acción Emociones que se brindan, “queremos construir una experiencia donde arte, vino y emoción hablen de forma natural, humana e inspiradora. Cuando conocimos el universo artístico de Carlota entendimos inmediatamente que existía una conexión muy natural con nuestra marca. Su manera de trabajar las emociones, los colores y las expresiones humanas refleja perfectamente esa sensibilidad, auténtica y emocional que define a Santiago Ruiz”, subraya Stefanie Schilling, Brand Manager de la bodega.
Loureiro 2025 es sincero, pura expresión del carácter más floral de Santiago Ruiz y de la salinidad típica del Atlántico, con aromas de flores blancas, gardenia y azahar, notas de hierbas frescas atlánticas y un ligero toque balsámico de laurel. De paladar sedoso, sabroso, vivaz, perfecta tarjeta de presentación de este nuevo proyecto en torno a monovarietales en el que Chema consigue un impecable equilibrio entre frescura, emoción y autenticidad.
Precio: 20,45€




