¿Su lema? Sabores familiares pero atrevidos, de toda la vida y a su vez únicos. “Un bar donde España se entrelaza con el resto del mundo” mediante un ADN plenamente marino, en el que todo apetece y todo está muy rico.
En menos de 30 minutos en coche desde el centro de Madrid se llega al Bar Albariño, proyecto de Álvaro Alcobendas y Patxi García, avezado en este mundillo por sus más de 20 años de trayectoria hostelera. Dos amigos que decidieron aunar fuerzas para recobrar la esencia del bar de toda la vida, al que siempre acudes sin prisas, con amigos y la confianza de que te van a ofrecer cositas muy, muy ricas.
En su carta aparecen propuestas que despiertan el apetito nada más sentarte a la mesa. Desde sus imprescindibles ceviches de salmón y marisco con leche de tigre de remolacha o el de lubina con marisco y un riquísimo aliño de jalapeño y los espectaculares langostinos en tempura con mayonesa especial por su delicioso toque picante aportado por el chili garlic, hasta su sabroso pulpo a la plancha con pimentón de la Vera presentado con unas incitantes patatas para comerlas en plan desenfreno total, gloriosas gambas al ajillo y ‘al picantillo’ o esas vieiras a la plancha con ajo y mantequilla de kimchi restallantes de sabor.
Tapeo de lujo que también alcanza otros capítulos ‘terrenales’ como sus memorables patatas bravas, las setas salteadas a la manteca de yuzu, los pimientos de piquillo caseros marinados con miel y ajo, y el sobresaliente tartar de fuet con solomillo y aguacate; sin perder de vista sus provocadores torreznos de Soria con patatas revolconas.
En el capítulo dulce, sí o sí no dudes en probar la piña a la brasa caramelizada con canela y crema de queso y el brownie artesanal con helado de vainilla.
Precio medio: 20€




