Pura fantasía gustativa con el Mediterráneo y las brasas como grandes ‘valedores’ de un producto ensalzado en su máxima expresión.
En ocasiones el destino es caprichoso y aleatorio y en otras triangula trayectorias con una precisión cartesiana aplastante. Y así llega Qorte a Madrid de la mano de José Tomás Arribas, restaurador valenciano con muchos años de trayectoria profesional (grupo gastronómico Arribamar) en la terreta al frente de proyectos como Q’Tomas, Barrafina o Hiro, junto con el chef Ricard “Capo” Tobella en la cocina, quien ha pasado más de 18 años trabajando con Quique Dacosta (los últimos en el restaurante Deesa del Hotel Mandarin Oriental Ritz) y en el Grupo Paraguas, para poner en marcha un concepto que aúna tradición mediterránea, técnica y producto excepcional, con la parrilla como seña de identidad.
Espíritu mediterráneo al máximo con una sugerente y apetitosa carta que comienza con una “Barra fina” en la que no faltan clásicos tan deliciosos para abrir boca como la anchoa con yema curada sobre pan brioche, los boquerones en vinagre, la sepia con mayonesa, la ensaladilla rusa con quisquillas o la singular croqueta de gamba y acelga; para seguir en su apartado de “Crudos” con un carpaccio de gamba roja con aceite amontillado y limón o unas espectaculares láminas de mero sobre vinagreta de naranja. ¡Cómo se notan las manos y el talento de Capo para convertir lo sencillo en insuperable!
Al igual que con ese fascinante, original y refrescante tartar de tomate con salazones típicos alicantinos; sin perder de vista los buñuelos de bacalao con alioli, los salmonetes en tempura, el sepionet a la brasa, la gamba de Denia hervida o en costra de sal, las coquinas al Josper, las almejas a la sartén y unos impecables níscalos con sepionet a la plancha, presentados fuera de carta. ¡Productazo a tope!
Y llegamos al gran cuore de Qorte con su plantel de arroces a cual más apabullante. Desde su apetitoso arroz a banda “senyoret” con un fondo potente, sabroso y perfecto en su punto y el arroz de presa y crudités o la fideuá de Gandía con gamba blanca hasta el arroz meloso de almejas y espárragos verdes o la paella valenciana bajo su propia interpretación. “Must” total.
En el capítulo de pescados a la brasa también hay para ‘enmarcar’ auténticas joyas como el dentón, San Pedro, mero o el rodaballo salvaje (fuera de carta) pasados siempre por brasas, presentados en su punto exacto y con refrito de ajo y guindilla; a lo que hay que sumar el puntito francés aportado con la merluza Qorte beurre blanc sobre ragú de setas.
De postre, mejor broche imposible y además imprescindible: una soberbia torrija caramelizada crujiente y melosa con helado de vainilla que sencillamente te traslada al Mediterráneo sin pestañear. ¡Placer absoluto! En la carta líquida, disponen de casi 300 etiquetas internacionales con una acertada selección de espumosos en los que se dedica especial atención a Champagne y Corpinnat.
Precio medio: 70/80€





