Hay una escena que se repite en TikTok: una botella de cristal claro, un tapón de chapa que salta sin dramatismo, una espuma viva que asoma como si la botella estuviera respirando y, al lado, un plato de bao, unas gyozas o una tostada de burrata con tomate confitado.
Las burbujas del momento ya no son las del glamour dorado: son turbias, mínimas y con mucho carácter. Los espumosos ancestrales o pet-nats han pasado de ser un secreto de viticultores inquietos a convertirse en content friendly de la gastronomía moderna. Sin embargo, detrás de ese vídeo de 15 segundos hay siglos de historia, decisiones técnicas, una ética ecológica y un cambio fuerte en la forma en que el consumidor se acerca al vino.
@martaclot Si quieres probar mi vino ancestral (espumoso de un sola fermentación) hecho con una variedad tradicional de Alella (Barcelona) escribe “info” en los comentarios y te explico cómo comprarlo
Por qué un espumoso ancestral está en tu feed
El método ancestral es, literalmente, el primer método espumoso de la historia. No hay tiraje, ni licor de expedición, ni segunda fermentación al estilo Champagne. Solo una fermentación que se interrumpe a mitad, el vino se embotella con su gas en formación… y la fiesta continúa dentro de la botella.
Es el modo más sencillo, más directo, y más sincero de capturar una burbuja. Por eso se ha convertido en el fetiche del vino natural: mínima intervención, levaduras autóctonas, muy poco sulfuroso y un perfil aromático que se siente más “vivo”.
La primera constancia escrita aparece en 1531 en Limoux (Languedoc), donde los monjes benedictinos de Saint-Hilaire elaboraban una “Blanquette” espumosa antes de que Champagne existiera como concepto. El método “rural” o “gaillacois” se mantuvo como estilo local en Limoux y Gaillac posteriormente, con vinos más bien dulces y turbios, sin degüelle.
De forma inesperada y tras 500 años después, esa idea renace remezclada bajo un nombre que viste mejor en redes: pétillant natural (Pet-nat) y se convierte en la burbuja fetiche de los productores de vinos naturales: mínima intervención, levaduras autóctonas, sin azúcar añadido, a menudo con muy poco o nada de sulfuroso.
@fancy.wines Is it better to drink natural wine? 🍇🍷🍾🌱🥰 georgianwine georgia wine naturalwine redwine amberwine petnat naturalwinelover sakartvelo lithuania vilnius latvia riga fancy fancywine fancywines winetasting bestwine eco ecowine gogreen goeco rawwine tbilisi
Muy fotogénicos y sin filtros
Hoy es el combo perfecto para TikTok e Instagram: botellas ligeras, etiquetas creativas (En España cuesta un poco más), vinos turbios, descorches en stories, sensación de “vino vivo” y auténtico… y, sobre todo, precios más amables que muchos cavas y champagnes.
Solo exigen una fermentación y crianzas más cortas con menos infraestructura, lo que permite a pequeños productores ofrecer burbuja de calidad sin inversiones desorbitadas. El precio medio en España oscila entre 12 y 25 euros, un territorio ideal para un público que quiere calidad sin pagar la épica de un champagne. Una tendencia a la que ya se apuntan elaboradores tradicionales viendo el boom de la demanda.
Su estética e imaginario es muy compatible con el lenguaje visual de Tik tok y reels: natural, sin filtros, vino turbio, tapón de chapa, etiquetas creativas e incluso naïf: Lo que ves es lo que hay. Blogs y tiendas llevan años llamándolos hipster bubbles y “anarchic fizz”. El ancestral además se ha convertido en el rey del movimiento del “vino natural”. La mayoría son ecológicos o biodinámicos, un símbolo del low-intervention: levaduras indígenas, poco o ningún sulfuroso, sin licor de expedición ni azúcar añadido, mínima clarificación o filtrado. Si no hay buenas uvas en su perfecta madurez, se notan los defectos, así lo ensalza Will Davenport (East Sussex), incluso detalla al máximo la esencia del terroir, como dice Raül Bobet (de Castell d’Encús): se perciben menos las reducciones aromáticas de las lías de un espumoso normal. Los ancestrales entran donde un cava o un champagne resultan demasiado serios e intensos, o donde incluso un prosecco se percibe como un vino más industrial.
@winenot92 👉 ¿Sabías que existe un vino que se elabora con el método más antiguo del mundo? Se llama Método Ancestral 🍇✨ El vino se deja fermentar en tanque, que se tapa para atrapar el CO₂. Antes de que termine la fermentación, se embotella… Dentro de la botella la fermentación sigue de forma natural ¡y nacen las burbujas! 🍾 Sin azúcar añadido, sin levaduras extra, solo la magia de la uva. El resultado: un espumoso fresco, turbio y auténtico. #MetodoAncestral #VinoNatural #Espumoso #WineTok #CuriosidadesDelVino
De Limoux a Madrid: la ola internacional
El renacimiento del ancestral se inicia en los años 90 y 2000 en Loira, Jura, Alsacia y Beaujolais cuando recuperan el método rural y lo enlazan con el movimiento natural. Aquí nace el pet-nat moderno. De ahí salta a Italia (Emilia, Veneto, Prosecco con los “con fondo”, vinos ancestrales previos al prosecco filtrado. El viaje continúa a Australia, Austria y Estados Unidos donde la burbuja gamberra conquista la escena de los wine bars y las ferias más raw. En España llega en 2010 de mano de productores inquietos en Cataluña, Galicia, Cádiz y Navarra, muy conectados con la escena natural europea.
Hoy, el ancestral español tiene voz propia. Atlántico, mediterráneo, de montaña, de caliza o de albariza: una paleta enorme de microestilos e historias de viñadores de ciudad que conectan con su artesanía.
Para una generación que busca coherencia entre lo que come y lo que apoya, este vino es un match inmediato. Su alta acidez, burbuja refrescante y alcohol moderado encajan a la perfección con la diversión de probar sabores sin límite de la cocina fusión, picante, fermentados, street-food, izakayas, tacos, baos, etc. Una armonía que propulsaron los wine bars de Londres como sede fundadora de las ferias de vinos naturales y la expansión de la cocina callejera internacional. La ligera turbidez, los matices de pan, cítrico, hueso de fruta o incluso sidra hacen que funcionen muy bien con platos vegetales, cocina plant-based y propuestas de menú degustación más ligeras. En este boca-oído ha ayudado que blogs y tiendas especializadas en natural wine (con guía 360º para amantes de los vinos raw en todo el mundo) los recomiendan como la burbuja de referencia en este tipo de cocina.
El pet-nat funciona como puerta de entrada. No exige liturgia, no asusta, no suena a cata. Es vino con espíritu craft. ¿El vino de celebración de la Generación Z?
No podemos decir que estos vinos sean fáciles de encontrar. Son una especie de hallazgo en las tiendas de vinos naturales, clubs y algunas vinotecas más frikies, precisamente por su escasez de botellas y su venta directa. Hemos seleccionado algunos que merecen nuestra admiración. Los precios a continuación son aproximados, ya que hay una enorme variación entre añadas, tiendas y ofertas. ¿Tienes algún favorito?
5 burbujas blancas hype de podio
Anima Mundi Ancestral Noguer Baix 2021 Brut Nature blanco espumoso. Anima Mundi. 23,90€
Torelló Ancestral ANL/21 2021 Brut Nature Blanco espumoso. Torelló Viticultors. 24€
Mahara Espátula Ancestral 2021 Blanco Espumoso. Bodega Vinificate. 28€
Komokabras Ancestral Gran Cru 2022 Extra brut blanco espumoso. Adega Entreosríos. 20€
Forlong Burbuja Método Ancestral 2021 Blanco espumoso. Bodega de Forlong.24€
4 Espumosos Rosé en serio
Lía by Nivarius Pet-Nat Rosado espumoso. Bodegas Nivarius (Rioja DO Ca.). 12€
Kimera Ancestral Rosado espumoso. LMT Wines (Luis Moya). 16€
Campestral Clarete Ancestral 2021 Rosado espumoso, Bodegas Campestral. 14,95€
L’Ancestral Rosé 2022 Rosado espumoso. MontRubí. 15€


