Su manera de entender la excelencia va mucho más allá de la oferta gastronómica. Por eso La Máquina quiere celebrar su 43º aniversario con una magnífica selección de 43 de las mejores añadas de Alma Carraovejas en su restaurante insignia Puerta 57.
Mejor celebración de sus más de cuatro décadas de existencia, imposible. Maridaje perfecto que refleja la esencia de dos grandes enseñas y permite a los comensales disfrutar de una experiencia única hasta agotar existencias. Para Javier Rueda, CEO de La Máquina, “cada brindis, cada bocado, es un recordatorio del camino recorrido y de la pasión por lo que hacemos. Con esta colaboración, celebramos 43 años de búsqueda constante de la excelencia y el respeto por lo mejor de nuestra tierra”.
Auténticos tesoros para poner en valor “una familia y casa histórica con la que nos une una gran trayectoria, basada en el respeto y la admiración. Y más aún poder celebrarlo en el restaurante Puerta 57, que simboliza esa unión entre tradición, evolución y búsqueda permanente de la superación constante”, subrayó Pedro Ruiz Aragoneses, CEO de Alma Carraovejas y alma mater de la cata excepcional, junto con Almudena Calvo, directora técnica de Pago de Carraovejas y Ossian, con la que se dio el pistoletazo de salida a esta sublime iniciativa.
Seis vinos (tres tintos y tres blancos) complejos, excelentes, seleccionados meticulosamente, que forman parte ineludible de la historia vinícola de nuestro país como Pago de Carraovejas 2021, reflejo del valle único al que debe su nombre, un paraje de más de un centenar de viñas divididas según suelos, exposiciones, orientación del viñedo y sistemas de conducción. Con una crianza del 40% en barricas de roble francés y americano, 40% en tinas y 20% en depósitos de acero inoxidable es puro equilibrio, estructura y delicadeza a partir de un trío mágico de variedades: 92% tempranillo, 5% cabernet sauvignon y 3% merlot. Precio: 85€
Seguimos con El Anejón 2016 (94% tempranillo, 2% cabernet sauvignon y 4% merlot) elaborado solo en añadas excepcionales y procedente de una de las primeras parcelas en terrazas de la Ribera del Duero que dan la bienvenida a la finca de Carraovejas. Con 12 meses de crianza de roble francés y 36 meses en botella antes de salir al mercado estamos ante “un soplo y un mensaje de hasta dónde queríamos ir”, en palabras de Pedro Ruiz. Un superlativo ejemplo de equilibrio, elegancia e impecable frescura, con ese delicioso toque balsámico característico de El Anejón. ¡Locura total! Precio: 530€
Cuesta de Las Liebres 2014 procede de Espantalobos, pequeño valle que desciende del páramo y una de las fincas joya de la firma, cuyas vides remontan una pronunciada ladera. Tempranillo 100% con 24 meses en barricas nuevas de roble francés y otros 24 meses en botella antes de salir al mercado. “Un vino muy puro”, en opinión de Almudena, elaborado solo en las mejores añadas. Radical, elegante, potente y muy persistente, firme testimonio de la viticultura extrema, con una producción de tan solo 8.000 botellas. Precio: 980€
Y llegamos al universo de los “blancos con alma de tintos” como Ossian 2021, 100% verdejo segoviano, 9 meses en barrica, para cuya elaboración se utilizan uvas originarias de una selección de parcelas que se extienden alrededor de las terrazas del río Voltoya. Viñas de hasta 200 años (en apenas 4 hectáreas) que guardan el testigo de la singularidad de su riqueza varietal y de una realidad casi extinta. Delicadeza en estado puro. Precio: 55€
Dentro del mismo contexto del carácter genuino del viñedo de Nieva, también catamos Ossian 2016, elaborado íntegramente con viñas viejas centenarias en pie franco con cultivo ecológico certificado. “Un proyecto maravilloso con viñas poco valoradas”, según Pedro Ruiz, en el que la verdejo se muestra en toda su profundidad. Blanco potente, untuoso, complejo, con una crianza de nueve meses sobre lías con batonnnage. EXCEPCIONAL en mayúsculas. Se seguirá agigantando en botella con el paso de los años. Precio: 120€
Cerramos la cata con Capitel 2014, procedente de cepas prefiloxéricas centenarias enraizadas en suelos arenosos y de pizarra, en la histórica parcela de Peña Aguda, en Nieva. Una viña que transmite la autenticidad de un patrimonio único, dando lugar a un blanco amplio, muy rico en matices, delicado, elegante, “con la capacidad de emocionar y perdurar. Un vino que sobrevive al paso del tiempo y nos transporta a la historia del verdejo ancestral”, como les gusta remarcar en la propia bodega. Precio: 350€
Cualquier cliente que desee hacer una cata vertical con más de una añada del mismo vino, le facilitarán llevarse el resto de las botellas abiertas que no se consuma en el restaurante.







