Skull St., cosmopolita y gallego

Publicado el 5/03/2018 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

Skull St

El chef Carlos Núnez nos vuelve a sorprender con su proyecto más personal y viajero. Para comer bueno y barato.

Saam de pulpo con salsa de aguacate y lima, empanadilla de criollo con Idiazábal, croqueta tempurizada de sepia y gamba, lasaña de zamburiñas gratinada al horno… son un claro ejemplo de los aires cosmopolitas y gallegos que soplan en Skull St., en la madrileña plaza del Rey, para comer bueno y barato.

Proyecto puesto en marcha por el cocinero pontevedrés Carlos Núñez, todo un experto en crear conceptos gastronómicos, curtido para su formación en fogones de la talla del Racó de Can Fabes, Mugaritz, Martín Berasategui o el Hotel Villa Magna de Madrid, y artífice del éxito de restaurantes como Teatriz o Atlantik Corner.

Siguiendo el objetivo de que “el cliente venga a compartir, a comer con las manos y a dejarse en casa los complejos para disfrutar de la sencillez del bareto de toda la vida”, Carlos presenta un cúmulo de sorpresas gastronómicas en el que confluyen sabores y especialidades propias de la taberna de toda la vida con un toque viajero muy personal. Desde su sabrosa ensaladilla rusa con polvo de mojama, el sándwich cubano o el bocata de calamares con mahonesa de lima, hasta el steak tartar con jalapeño, encurtidos y pico de gallo presentado sobre una crujiente coca de pan; la costilla de ternera glaseada y horneada durante 36 horas y servida con salsa bbq japo y naranja; o sus delicadísimas alcachofas a la brasa con velo ibérico. Eso sí, no te olvides de dejar un hueco para saborear su deliciosa tarta de queso Gamoneu con maracuyá.

En cuanto a su oferta líquida, además de cerveza, vermú de grifo y vinos muy apetecibles, la apuesta de la casa se centra en insólitos combinados con y sin alcohol servidos en cráneos de cristal, como un placentero homenaje al propio nombre del local. En Noruega, la palabra skål se pronuncia igual que skull y se utiliza para expresar positivismo o sellar un brindis. Brindis cuyo origen se remonta a la tradición vikinga cuando los guerreros decapitaban al líder del bando opuesto y bebían de su cráneo (“skoll”) para celebrar la victoria en una batalla. La victoria de Carlos está más que asegurada con esta nueva aventura tan placentera.

Precio medio: 25€

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