Rafael Amargo y su “duende” gastro

Publicado el 3/06/2016 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

RAFAEL AMARGO

A la hora de comer, al genial bailarín Rafael Amargo le apasiona “sentir” los productos en su estado más natural.

Aunque el más puro flamenco corra por sus venas, Rafael Amargo ha conseguido revolucionar el arte del baile flamenco e incluso ahora se atreve a bailar sobre ruedas valiéndose de los novedosos patines motorizados Cityboard, de los que es imagen y estiloso embajador. Sus próximos pasos se encaminan hacia el madrileño teatro La Latina donde estrenará el espectáculo “Tiempo Muerto 2” que estará en cartel del 7 al 21 de agosto.

Un desayuno insuperable

Pan crujiente con tomate, un chorro de buen aceite de oliva extra virgen e incluso una loncha de jamón ibérico, con zumo de frutas tropicales.

Tentación irresistible a la hora del aperitivo

Cualquier queso bien curado.

Tres productos delicatessen para impactar…

Trufa, jamón ibérico Cinco Jotas o Joselito y un buen foie.

En tu nevera nunca falta

Salmorejo o gazpacho, buenos embutidos y, para las épocas de dieta, porque me encanta comer –ya sabes, somos lo que comemos–, queso blanco fresco.

La última sorpresa culinaria

Hace muy poco, comiendo y disfrutando en el Celler de Can Roca. Siempre que voy a Cataluña es uno de mis imprescindibles.

Tu adicción más sibarita

Sentir los productos en su estado más natural para descubrir su sabor más auténtico y, por supuesto, comer bien y conocer en directo el trabajo de los mejores chefs. Ahora que voy a Tel Aviv (Israel), tengo previsto ir al restaurante King Solomon del Hilton para disfrutar del buen arte de su gran chef.

Un dulce que te remite a la infancia

Los piononos de Santa Fe. Esos pastelitos borrachos con crema y canela … irresistibles.

Un vino para un momento mágico

Nunca he sido bebedor de alcohol, aunque últimamente me estoy animando a probar alguna cervecita o un buen vino. Y me gustan mucho el tinto Ysios y un afrutado que descubrí recientemente en Granada, el blanco Yllera 5.5 Verdejo Frizzante.

Una cena romántica

Yo me iría a un clásico, como en Madrid es Casa Lucio o un castizo como El Landó, porque para conquistar hay que ir a sitios tradicionales, de buena cocina e incluso platos de cuchara. Se conquista con autenticidad, la verdad conquista.

Paraísos inolvidables

Tengo varios. En la República Dominicana, el Hotel Paradise Punta Cana, un auténtico oasis en primera línea de playa (Playa de Bávaro); además de Marruecos y Tailandia. En plan urbanita, dos ciudades donde he vivido y a las que siempre me gusta volver: Nueva York y Tokio.

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