Platea Madrid, un lujo gastronómico asequible

Publicado el 22/06/2014 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

PLATEA MADRID

Revolucionario e innovador espacio gourmet con una amplísima y selecta oferta gastronómica a precios imbatibles.

Los gourmets curiosos tienen un nuevo punto de encuentro: Platea Madrid. Un espectacular espacio de casi 6.000 metros cuadrados y tres plantas, en la céntrica plaza de Colón, que supone un antes y un después en el mundo del ocio gastronómico madrileño. Más de 12 barras para comer y beber como auténticos reyes a unos precios muy asequibles para nuestros bolsillos.

INTERIOR PLATEA MADRIDPaco Roncero, Pepe Solla y Marcos Morán han querido sumar fuerzas y genialidad en cinco espacios donde el tapeo y los guisos tradicionales se erigen como grandes estrellas:

Castizo. Con un amplísimo surtido de croquetas de jamón, morcilla, gorgonzola, espinacas, boletus, cabrales y hasta de chipirones, a un precio de 6€/4 unidades; fritos de boquerones a la miel o al limón, mejillones tigre, buñuelos de bacalao o alcachofas, a 6€; y tortillas de patata, patata con picadillo o con verduras, 4€.

De Cuchara. Unas muy vistosas tinas mantienen en su punto guisos tan sugerentes como las lentejas con virutas de foie, pochas con alcachofas, pisto manchego con huevo, patatas revolconas con torreznos, carrilleras estofadas con patatas, albóndigas de bonito con patatas y, por supuesto, callos a la madrileña, a un precio entre 5/ 9,5€.

La Batea. Un auténtico y sabroso golpe de mar en Madrid, a través de sus ostras nacionales o de importación, presentadas al natural (2,5€/ unidad) o cocinadas en escabeche templado, fritas con salsa ibérica o mojo marino (17€/ 6 unidades), además de pulpo a la gallega con cachelos, glaseado o en salpicón.

Sin perder de vista las atractivas brochetas como la riquísima de pulpo con espuma de patata, además de ensaladas, bocadillos y tostas de A Mordiscos; o los suculentos pollos asados con hierbas, costillas, perritos y hamburguesas ofertados en Entrecortes.

Para el picoteo “puro y duro” nos gustaron dos propuestas:

Ham-On, donde el jamón 100% ibérico de bellota de Arturo Sánchez, 5 J o Joselito nos dice solo con mirarlos ¡cómeme! junto con embutidos top y un amplio surtido de quesos nacionales y de importación más que galardonados como firme marchamo de máxima calidad (tablas de quesos desde 12€).

Y la cada vez más socorrida La hora del Vermut, con más de 25 vermuts diferentes de origen nacional y unos encurtidos, como siempre, de película. Olé sus banderillas.

La “chispa” más gourmet de Platea Madrid la encontramos –no solo por su enclave en la primera planta– en el restaurante-bistró Arriba del siempre inquieto e inconformista chef Ramón Freixa. Llevado por su inevitable humor en sus creaciones, su carta sorprende con butiperrinchis, ofertados como el hot dog español, ensaladas (con nombres tan cañís como La Castiza o Alegría pa el cuerpo), Chup Chup (su particular oda a la cuchara  mediante un guiso de alcachofas con chipirones o una cazuela de pelotillas con garbanzos, entre otros), además de cocas de setas, queso cremoso y panceta o de berenjenas, dátiles y brie trufado. Precio medio, en torno a los 40€.

En plan internacional contamos con cuatro puntales infalibles: el mexicano Besos de Sal de Alex de la Fuente, el japonés Shikku a cargo de Rafael Sánchez, la propuesta peruana Kinua de la mano de Kiko Zeballos, y un auténtico italiano bajo el nombre de Fortino de Rainieri Casalini, que realmente nos atrajo por su manera tan artesanal de elaborar la pizza –con tres harinas importadas en exclusiva de Italia del “Antico Molino Quaglia”, alto porcentaje de agua, mínima cantidad de levadura en la masa, y un reposo mínimo de 48 horas antes de entrar en el horno– y de otros clásicos italianos como el popular suppli, una especie de croqueta elaborada con arroz Carnaroli; pizzellas, cuadraditos de masa de pizza fritos; o la tasca, triángulos de masa de pizza que puedes rellenar con guisos romanos tan tradicionales como el pollo a la cazadora, el melanzane alla parmigiana o el polpette al pomodoro.

La parte más etílica viene de la mano de dos consumados bartenders como Diego Cabrera y Luca Anastasio, “magos” de tres barras muy diferentes: El Foso, la opción más distendida e informal con cócteles, sangría, rebujito o agua de Valencia, servidos en medias o jarras enteras; El Patio, un plus en la coctelería más exótica; y El Palco, la opción más it, ubicado en la segunda planta y con unas vistas más que espectaculares del recinto.

La guinda de este gran pastel gastronómico la pone el pastelero Alejandro Montes con su Mamá Framboise, pionero en la apertura de este proyecto y del que ya hablamos en CBD, y el toque shopping con Luis Pacheco y su Gold Gourmet, toda una institución en Madrid en materia de frutas y verduras, que ocupa la antigua sala Cleofás.

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