Nakama Sagasta, sorprendente mestizaje

Publicado el 14/02/2020 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

Tempura de langostinos tigre negro

Fusión gastronómica nipona con toques mediterráneos y caribeños, armonizada con magníficos cócteles.

Se desmarca completamente de la imagen a la que estamos acostumbrados del típico restaurante japonés, tanto por la decoración como por su propuesta gastronómica nipona con ciertos toques mediterráneos y caribeños. Ya sólo su nombre, Nakama, que podría traducirse como ‘amistad imperecedera’, es una clara intención del propósito de sus emprendedores, Roberto Martínez y Fernando Pagés, amigos desde la infancia y hosteleros con larga experiencia en torno al negocio del sushi, que querían que su restaurante, en pleno barrio madrileño de Chamberí, fuera un punto de encuentro perfecto.

Y damos fe de que lo han conseguido en Nakama Sagasta. Inmersos en un ambiente acogedor y colorido con cocina a la vista, te entregas a la causa nada más probar su riquísimo y refrescante cóctel Tokyo Mule, una particular interpretación del famoso Moscú Mule, elaborado con vodka de wasabi, jengibre y té matcha, recreada por un artista de la coctelería como Sergio Bermejo, ganador del Tío Pepe Challenge en la edición del pasado año, así como del primer premio del concurso Ideal Cocktail Bar 2018 y del campeonato nacional Negroni Essence 2016.

Su innovadora apuesta coctelera diseñada para despertar tus sentidos supone todo un juego de combinaciones tradicionales, mezclando sakes, whiskies y ginebras japonesas, además de rones venezolanos y jamaicanos, hasta ofrecer una carta de 18 cócteles con versiones tan estimulantes como el Mo-Hito (ron blanco Plantation 3 stars con un toque de sake, puré de yuzu japonés, lima y jengibre), el Nakama (con ginebra Kinobi elaborada a partir de arroz japonés, una de las más finas del mundo y el licor Itálicus de bergamota 100% italiana) o el Japanese Bloddy (con su correspondiente zumo de tomate, vodka de wasabi, mirin –especie de vino de arroz similar al sake pero con bajo contenido alcohólico–, siete especias japonesas y salsa de anguila).

Mejor entrada para la fusión, imposible. Sobre todo con una sorpresa tan deliciosa como su bombón de salmón, seguido de un jugoso ceviche de pez espada con nachos de maíz y base de aguacate, y unos sabrosísimos y espectaculares langostinos “tigre negro” en tempura con salsa Nakama.

Entre sus nuevas propuestas, también resultan muy recomendables sus nigiris de salmón braseados con lima y los de wagyu con mayonesa de trufa; sin perder de vista unos magníficos gunkan de atún toro y los de hamachi (pez limón) para pasar a degustar un suave salmón, pleno de sabor, con mantequilla de cítricos y puré de zanahoria y un impecable solomillo de vacuno con cebollitas encurtidas sobre un lecho de espinacas.

Para finalizar esta simbiosis japo-mediterránea caribeña, tienes que probar sí o sí la crêpe de Nutella o la banana crujiente con helado y comprobarás realmente que hay amistades que nunca fallan.

Precio medio: 35/40€.

También disponen de menú diario, de lunes a viernes, por 15€, y menú degustación (6 platos) por 40€.

Añade tu comentario