La Burlona, un bar sin etiquetas

Publicado el 25/06/2019 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

Atún rojo con gazpacho amarillo

Ni gastrobar, ni restaurante. Con una cocina ligera y plena de sabor, La Burlona aspira a que tú la etiquetes.

Atún rojo con gazpacho amarillo, mejillones con salsa de callos y mini torreznos, tortilla vaga con cecina, miel de pino y garum de anchoas; sardina marinada con néctar de olivas y cebollitas encurtidas o pulpo braseado en gazpachuelo cítrico son un evidente ejemplo de la cocina chispeante, ligera y plena de sabor que vas a encontrar en La Burlona, abierto desde finales de abril en el cada vez más cañero barrio madrileño de Antón Martín.

Proyecto personal puesto en pie por Raúl Saldaña, “motor” también de la reapertura de El Parnasillo, uno de los locales míticos del Madrid de los 80, bajo el nombre de Varsovia Cocktail & Bar; y el chef Jorge Reina, máximo responsable gastronómico, curtido en fogones de la talla de Quique Dacosta, Club Allard en tiempos de Diego Guerrero, Pan de Lujo con Alberto Chicote o Jorge Joachim Wissler, en el tres estrellas Michelin Vendôme de Colonia.

Todo por “montar un bar de barrio con un punto retro y trato muy cercano, que se convierta en el ‘canalla’ de la zona”, en palabras de Raúl; con una oferta de máxima calidad, impregnada de las infinitas posibilidades que aportan los productos orientales y los cítricos. En opinión de Jorge, “los cítricos te limpian y a su vez aportan mucho juego en cocina para lograr una carta no contundente, pero muy, muy rica”.

Tan rica como esas gambas al ajillo con huevo frito, las costillas ibérico-cantonesas, el bonito en escabeche ligero, los boca-bits de bacalao con brandada y piparras o el jarrete de cerdo ibérico glaseado, ante lo que es imposible la indiferencia. Al igual que su carta de vinos repleta de interesantísimas etiquetas de pequeños productores, como el Pyjama (Bierzo) elaborado con godello criado en barricas y lías, Forlong (Cádiz) de palomino y PX, y Patito Feo (Ribeiro) de treixadura con barricas y lías, entre los blancos; junto al Grizzly (Tierra de León) de prieto picudo con 20 meses en barrica, Demencia (Bierzo) de mencía con 18 meses en barrica o Licinia (Madrid), ensamblaje de tempranillo, cabernet, syrah y merlot con 12 meses en barrica, dentro del apartado de tintos.

En el capítulo goloso, resérvate para probar el helado de mango y fruta de la pasión o la torrija de sobao y clavo. También disponen de un magnífico menú diario (que consta de seis platos primeros, ocho segundos y tres postres, a elegir) por un más que ajustado precio de 12€.

Precio medio: 35€

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