Forte, cocina italiana popular

Publicado el 1/12/2015 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

FORTE

Platos sencillos, elaborados con productos 100% italianos, riquísimos quesos y embutidos, conforman su gastro corazón.

Tras su primer año de andadura, la firme reivindicación por la auténtica cocina italiana ha convertido al restaurante Forte, en la calle de Serrano, frente por frente al Museo Lázaro Galdiano, en un extraordinario “valor en alza” dentro del paisaje gastronómico madrileño. Con buen producto como principal baluarte, para entrar en esta “pequeña Italia” prueba sus embutidos (jamón de Parma, capocollo –especie de salami tradicional calabrés– o la mortadela de Bologna), elaborados por productores italianos de confianza, seguidores del movimiento Slow Food respecto a sus métodos de cultivo y tradiciones.

Tampoco dejes de degustar su Stracciatella di Burrata (servida en versión clásica, trufada, gorgonzola y tomate seco), la parte más ligera y sabrosa de este queso italiano tan delicioso y especial producido en Andria (La Pugllia), con mozzarella y crema de leche; sin perder de vista, otra de sus grandes estrellas a la hora de relamerse sin parar: la Caponata alla Siciliana, un riquísimo guiso de berenjenas con salsa de tomate, almendras, piñones y pasas con cierto toque agridulce conseguido a base de azúcar de caña y vinagre de vino blanco. Todo ello maridado con un perfecto Aperol Spritz.

Con las papilas a punto, ya puedes entrar al ataque con su amplio abanico de pizzas. Pizzas para cuya masa utilizan una mezcla especial de harinas artesanales italianas, molidas en la piedra del “Molino Quaglia”, y que antes de entrar en el horno de piedra –lo que les aporta su textura tan crujiente– han pasado por una fermentación natural de un mínimo de 48 horas. Desde la clásica Margherita con Búfala, con salsa de tomate, mozzarella de búfala, parmesano y albahaca fresca; hasta la Asparagi e Tartufo, con ricota, trufa negra, espárragos, huevos de cordorniz y burrata trufada; o la Funghi e Salsiccia, con champiñones, salchicha italiana, próvola ahumada y mozzarella de búfala… Finitas, plenas de sabor y crepitantes.

También resultan una auténtica tentación sus pastas preparadas al momento, como sus Trofie con pesto de albahaca, eso sí sin ajo, y tomates Cherry; o sus sabrosos Pappardelle con setas y trufas. Todas las pastas proceden de Gragnano (Nápoles) –1ª Indicación geográfica Protegida de Europa, desde hace 500 años–, y concretamente del Pastificio Gentile, productor artesanal de pasta desde 1876, que solo utiliza grano 100% italiano.

Y para enjugar todas estas apetitosas viandas, qué mejor que su cerveza italiana de grifo Peroni Nastro Azzurro o cualquiera de sus otras sorprendentes cervezas artesanales elaboradas en diferentes regiones de Italia. De broche goloso, deja un hueco para su tiramisú. Oh mamma mia!

 

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