El Valle del Jerte, mucho más que cerezas

Publicado el 16/03/2016 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

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El Valle del Jerte, al norte de Cáceres (Extremadura), seduce por sus cerezos en flor y su rico mundo gastronómico.

Famoso a nivel internacional por su espectacular floración de más de un millón y medio de cerezos en primavera, representando un marco único de laderas teñidas de blanco, el Valle del Jerte atrae también por el grato sonido del agua de sus gargantas, las tradicionales fiestas de sus pueblos tanto por el comienzo de la primavera como por la celebración de la Semana Santa y, por supuesto, por sus peculiares formas de desvelar otro mundo gastronómico a través de productos de la tierra.

Una gastronomía basada en los productos derivados del cerdo y de las cerezas, con denominación de origen “cerezas del Jerte”, y que incluye platos tradicionales como el cabrito, las migas, las calderetas y, cómo no, las patatas revolcás. También realza diferentes quesos y tortas; todo producto emanado del cerdo ibérico criado en la dehesa; aceites de oliva virgen extra y el super reconocido pimentón de La Vera. Pero también hay propuestas gastronómicas que, sustentadas en la buena materia prima y en los sabores auténticos, apuntan un poquito más alto y ofrecen unos platos dignos para el recuerdo. Éstas son nuestras recomendaciones que, sin duda, te van a incitar a volver a estos parajes tan privilegiados por su naturaleza.

JERTE. A tan solo 5 km de Tornavacas, asentado en la confluencia de las garganta de Los Papúos con el propio río Jerte, esta entrañable localidad merece una parada obligatoria: el restaurante La Sotorriza Valle del Jerte, fundado en 1968 por Carmen Estar, en el que las recetas más sencillas se convierten en espléndidos manjares. Sus espárragos rabiacanes silvestres, las carrilleras ibéricas con salsa de cerezas o la trucha a la Jerteña con Boletus edulis conforman unas “razones con fundamento” de lo que es una forma peculiar de sentir la cocina genuina. Pero la gran sorpresa de esta casa nos aguarda en su bodega, promovida por el hijo de Carmen, Agustín Moreno, con más de 450 referencias de excelentes vinos tanto españoles como foráneos. Sin olvidar el capítulo de postres, donde Encinar Fernández lleva la voz cantante, ofreciendo delicias tan apetitosas como el queso fresco de cabra recién hecho con miel de cerezas, la tarta de cerezas o el sorbete de cereza.

VALDASTILLAS. En pleno corazón del Valle del Jerte, otro punto fundamental en nuestra particular ruta gastronómica es el restaurante Garza Real, que se encuentra en este pequeño pueblo, donde la consumada experta Teresa Núñez elabora platos tan personales como las croquetas de jabalí o de perdiz de tiro, risotto de conejo, timbal de manita de cerdo con un suave alioli o solomillo de cerdo con chutney de cerezas. Y no olvides dejar un hueco para probar la crema de mascarpone con cerezas salteadas o el helado de cerezas.

PLASENCIA. En la denominada “perla del Jerte” todo gira en torno a su Plaza Mayor e inmediato alrededor. Una plaza que se convierte en todo un espectáculo los martes de cada mes con su tradicional mercado en el que se reúnen agricultores con sus frutas y hortalizas junto con productores de quesos y embutidos ibéricos de toda la comarca.

En la misma plaza también encuentras buenas opciones para el momento aperitivo como La Pitarra del Gordo, haciendo honor al vino popular de la zona y “perfecto acompañante” de la morcilla patatera untada en pan que suelen poner como tapa de la casa. Para comer, en una callecita de los aledaños de la Plaza Mayor se encuentra Succo. Un restaurante con una carta asombrosa, de cocina regional muy moderna con propuestas tan atractivas como la ensalada de tomate gratinado con torta del Casar, los medallones de foie con gelé de vino dulce y fruta de temporada, el solomillo de retinto con foie y pastel de patatas, el cochinillo confitado con trigo salteado y reducción de vino o las carrilleras estofadas en PX con pisto de manzanas. Y para saborear gustosamente estas viandas nada mejor que inclinarse por cualquiera de los vinos de la Tierra de Extremadura que incluyen en su carta como el Nadir, Habla del Silencio o Marqués de Valdueza.‪

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