Abadía da Cova, excelencia “en rosa”

Publicado el 11/09/2019 por Ángeles Cosano - Comentarios (0)

Meandro O Cabo do Mundo

Rosados que no se pueden explicar sin el entorno en el que nacen, el espectacular meandro “O Cabo do Mundo”.

Apuesta por los monovarietales. Ése es uno de los firmes retos de Paloma, Adrián y José Moure, cuarta generación del clan propietario de la histórica bodega Adegas Moure, en la localidad lucense de Escairón, junto al enólogo Nacho Álvarez, firme defensor de la viticultura tradicional, para encumbrar sus vinos Abadía da Cova a lo más alto, batiéndose el cobre por la diferencia y la excelencia. Y por cumbres, ya están más que acostumbrados. Sus viñedos están plantados en cuestas imposibles, con pendientes de vértigo, en plena Ribeira Sacra, en los acantilados graníticos del cañón del Sil y del río Miño.

A fin de demostrar sus poderes en este nuevo proyecto original, valiente y arriesgado, presentan tres rosados provocadores y muy osados. Vinos que no se pueden explicar sin el entorno en el que nacen, el espectacular meandro “O Cabo do Mundo”, que comunican paisaje e historia. No en vano, ya a finales de la década de los 80, fueron pioneros en plantar el primer viñedo de albariño en la zona o en envejecer la mencía en barricas y, ahora, de la mano de su relevo generacional su punto de mira está en elaborar rosados como una apuesta por la innovación y la experimentación, manteniendo la identidad de la tierra y cuidando los valores culturales del entorno.

Un trío de ases elaborados al 100% con uvas autóctonas, con mucha personalidad remarcada por sus etiquetas, diseñadas por la lucense Ana Rivera, que presentan una llamativa imagen inspirada en la figura mitológica gallega de las xacias, seres acuáticos con forma humana que tanto podían vivir en las profundidades del río como en tierra firme.

Abadía da Cova Caíño 2018. Una auténtica provocación para el paladar, procedente del viñedo de Arrancada de 12 años situado a 480 metros de altitud en un suelo de granito con pizarra y esquistos. Con una fermentación en troncocónicos de roble francés, es pura expresión floral, fresco y muy equilibrado.

Abadía da Cova Mencía 2018. Rosado de mencía, la variedad tinta más extendida en la Ribeira Sacra, procedente del viñedo de A Granxa, de 35 años de edad y plantado en suelo granítico con trazas de pizarra. Con una fermentación realizada en tanques de acero inoxidable, demuestra volumen y buena persistencia en boca.

Abadía da Cova Merenzao 2018. Elaborado con una variedad minoritaria autóctona de la Ribeira Sacra, procedente de un viñedo de 90 años plantado en un suelo granítico con pizarra y una fermentación en barricas de 500 litros de roble francés, es pura delicadeza.

El capítulo de novedades se cierra con un blanco elaborado 100% con la variedad loureira y el tinto joven ecológico de mencía A Fuga.

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